12 de diciembre de 2019 | Actualizado 22:42
Recreación virtual de la futura terminal de ICL en el puerto de Barcelona | ICL Iberia

ICL Iberia operará desde su nueva terminal del puerto de Barcelona a finales de noviembre

La compañía mantendrá la inversión de más de 75 millones de euros pese a quedarse fuera de la convocatoria de los fondos europeos CEF

La nueva terminal portuaria e intermodal de ICL Iberia en el puerto de Barcelona se pondrá en marcha el próximo 30 de noviembre. Para desarrollar las nuevas instalaciones, ICL Iberia ha contratado obras por valor de 48,5 millones de euros, que se ha adjudicado una UTE formada por las constructoras Dragados y Sorigué.

En términos globales, la inversión total prevista por la compañía se sitúa en torno a los 75 o 77 millones de euros. ICL Iberia, a través de la empresa de gestión de la terminal del puerto (Tramer), había acudido a los fondos CEF para solicitar más de 11 millones de euros para la mejora de las instalaciones ferroviarias de la nueva terminal, pero la Comisión Europea ha dejado el proyecto sin asignación. La compañía ha manifestado que, a pesar de esta decisión, la inversión ya estaba comprometida y se llevará a cabo en la cuantía prevista.

La futura terminal, situada en el muelle Álvarez de la Campa, dispone de un área de concesión de 81.000 metros cuadrados durante los próximos 35 años y tendrá una capacidad de almacenamiento de hasta 100.000 toneladas de sal, que podría ampliarse hasta las 140.000 toneladas. Por otra parte, dispondrá de una capacidad de almacenamiento de potasa de hasta 120.000 toneladas, ampliable a 160.000 toneladas.

A través del proyecto de construcción de la futura terminal, la empresa  especializada en fertilizantes e industria química contará con dos cargadores de barcos (shiploaders), que operarán con una tasa de carga nominal de 1.300 toneladas por hora cada uno. También se prevé la habilitación de una estación de carga de camiones de hasta 300 toneladas por hora.

En cuanto a la estación de descarga de trenes, se habilitarán cuatro vías ordinarias hasta la nueva terminal y dos pistas cortas de mantenimiento. La capacidad máxima de descarga será de hasta 7.500 toneladas por día y se podrá descargar un tren de potasa y otro de sal al mismo tiempo, explican desde la empresa.

La infraestructura actual de ICL Iberia Barcelona Puerto (Tramer) tiene conexión directa a diferentes instalaciones industriales del grupo en Catalunya a través de Ferrocarrils de la Generalitat (FGC) y permite la carga de barcos de sal y de potasa de hasta 25.000 toneladas. Además, cuenta con almacenes con capacidad para 90.000 toneladas de producto.