19 de febrero de 2020 | Actualizado 12:02
'Methane Pioneer' | Helderline

Se cumplen 60 años del primer metanero del mundo

El ‘Methane Pioneer’ transportó GNL por primera vez en la historia en 1959

El Gas Natural Licuado (GNL) se ha convertido durante los últimos años en una firme apuesta para reducir las emisiones asociadas al transporte marítimo y también al terrestre. Sin embargo, su uso estuvo asociado en sus inicios a otras actividades. Fue hace ahora 60 años cuando se produjo el primer transporte por vía marítima de GNL.

Tal como aventuró E.F. Battson, presidente de Constock, el éxito del viaje que el buque ‘Methane Pioneer’ realizó entre Estados Unidos y Gran Bretaña en 1959 marcaría “el principio de una era en la que el gas como combustible doméstico e industrial pueden estar a disposición de los países que carecen de energía en todo el mundo”. El pasado 25 de enero se cumplieron 60 años del inicio de este pionero trayecto, que tuvo una duración de 27 días.

EL ‘METHANE PIONEER’, UNA HISTORIA DE ÉXITOS
El ‘Methane Pioneer’ fue construido originariamente en 1945 como carguero del tipo C1-M-AV1 para la Comisión Marítima de Estados Unidos. Se le bautizó con el nombre de ‘Marline Hitch’ y en 1946, una vez acabada la Segunda Guerra Mundial, fue vendido a una compañía naviera en Panamá como ‘Don Aurelio’. Poco después, en 1951, el buque fue renombrado de nuevo, ‘Normarti’, cuando pasó a formar parte de la Atlantic & Gulf Steamship Company. Fue el paso previo hasta convertirse en el ‘Methane Pioneer’, bautismo que recibió en 1958 al ser adquirido por British Methane Limited.

En esta línea del tiempo se muestran los hitos principales del barco desde su construcción como ‘Marline Hitch’ hasta su desguace bajo el nombre de ‘Aristóteles’.

LOS INICIOS DEL GNL
A principios de la década de 1950, el presidente de la Union Stock Yards, William Wood Prince, considerado el padre del GNL, tuvo la idea de licuar gas natural en Louisiana motivado por la subida del precio de sus proveedores de gas. Su plan era adquirirlo en las costas del Golfo, licuarlo, transportarlo a Chicago y utilizarlo en la industria alimentaria. Prince buscó la implicación de la Continental Oil Corporation (Conoco), una compañía ya familiarizada con el procesamiento de gas, y así se creo la Constock International Methane Corporation en 1955.
Aunque finalmente la agencia estadounidense Food and Drug Administration rechazó esta idea por miedo a una posible contaminación alimentaria, las numerosas investigaciones y las buenas perspectivas económicas iniciales despertaron el interés de Gran Bretaña y el British Gas Council decidió financiar el proyecto. Los británicos querían reducir su gran dependencia del carbón, especialmente después de episodios de contaminación como la Gran Niebla de Londres de 1952. Para ello, Constock y el British Gas Council se unieron para crear la British Methane Limited y, en 1958, eligieron el buque entonces conocido como ‘Normarti’ para llevar a cabo su objetivo.
Aunque finalmente la agencia estadounidense Food and Drug Administration rechazó esta idea por miedo a una posible contaminación alimentaria, las numerosas investigaciones y las buenas perspectivas económicas iniciales despertaron el interés de Gran Bretaña y el British Gas Council decidió financiar el proyecto. Los británicos querían reducir su gran dependencia del carbón, especialmente después de episodios de contaminación como la Gran Niebla de Londres de 1952. Para ello, Constock y el British Gas Council se unieron para crear la British Methane Limited y, en 1958, eligieron el buque entonces conocido como ‘Normarti’ para llevar a cabo su objetivo.

DE ‘NORMARTI’ A ‘METHANE PIONEER’
La elección del ‘Normarti’ para desarrollar el ambicioso plan de la British Methane Limited de transportar GNL al otro lado del océano Atlántico no fue casual. Se trataba de un buque de carga seca con grandes tanques de doble fondo, ideal para la gran cantidad de peso que tendría que soportar. Esto era especialmente relevante para lograr un grado adecuado de inmersión del casco con la carga de GNL de baja densidad.

La conversión a tanques de gas se puso en marcha en 1958 en el astillero Alabama Dry Dock and Shipbuilding Corporation. Se modificó la cubierta principal de la embarcación, se levantó el casco en el área del tanque y se instalaron en las bodegas cinco tanques de gas fabricados de aleación de aluminio con madera de balsa como aislamiento. Tal como explica la Society of International Gas Tanker and Terminal Operators (SIGTTO), además de aislar, también debía funcionar como barrera secundaria a prueba de líquidos en caso de que fallara un tanque. La balsa en la base debía poder soportar sin ceder el peso cargado del tanque y los movimientos del barco, así como la tensión térmica asociada al contraste de la temperatura ambiente en una cara y -162 ?C en la otra. Finalmente, tenía que mantener su integridad estructural en caso de incendio durante cuatro horas.

La experiencia del ‘Methane Pioneer’ sentó los cimientos para el futuro desarrollo de este tipo de buques. Si comparamos las especificaciones técnicas de este primer metanero con el más grande en la actualidad, el ‘Mozah’, encontramos avances muy significativos:

EL PRIMER VIAJE DEL ‘METHANE PIONEER’
El viaje inaugural del ‘Methane Pioneer’ supuso el clímax de años de investigación y desarrollo. El presidente de Constock International Methane Limited en 1958, E.F. Battson, afirmó en declaraciones recogidas por el diario Casper Star Tribune el uno de febrero de 1959 que el viaje supondría “el preludio de una nueva era en la que el gas natural, que previamente había sido desperdiciado o encerrado a falta de mercados accesibles en muchas partes del mundo”. Ahora, el gas natural sería “licuado y transportado por buques cisterna a países donde no está naturalmente disponible y donde la energía debe ser abastecida por gas manufacturado de carbón o de aceite a un alto coste”.

Así, el ‘Methane Pioneer’ zarpó desde las instalaciones de producción de GNL de Constock en Lake Charles, Louisiana, hasta Canvey Island, Inglaterra. Zarpó el 25 de enero de 1959 y llegó el 20 de febrero de ese año, tardando 27 días en cruzar el océano Atlántico y demostrando que el transporte de GNL era posible. En el trayecto cargó con unos 5.000 metros cúbicos de GNL, lo que equivale a unos 32.000 barriles de metano licuado.

Noticia de la llegada del ‘Methane Pioneer’ a Gran Bretaña, Casper Star-Tribune (Casper, Wyoming). Domingo, 22 de febrero de 1959. Página 13

A este primer viaje le siguieron seis más a través del Atlántico durante los 14 meses siguientes para demostrar su viabilidad. Según la prensa de la época, este vehículo experimental para explotar la factibilidad práctica del transporte de GNL despertó el interés de otros países como Canadá o Japón. En declaraciones recogidas por el Casper Star Tribune en 1959, Battson afirmaba que “en muchas partes del mundo [el GNL] es un recurso natural malgastado y el éxito de este programa para transportarlo en forma de metano líquido es un logro técnico tremendamente significante y un boom para la economía de muchos países”.

DESPUÉS DEL ‘METHANE PIONEER’
El ‘Methane Pioneer’ y el trabajo innovador llevado a cabo por la empresa angloamericana Constock en los 50 probaron que era viable transportar GNL por vía marítima entre dos puntos geográficamente muy alejados. Esto llevó, entre otras, a decisiones como la de Gran Bretaña, que en 1964 se comprometió a adquirir 700.000 toneladas anuales de GNL argelino durante 15 años.

En 1967, el metanero fue rebautizado una vez más, ésta vez como ‘Aristóteles’ y quedó la gestión de Stephenson Clarke Shipping. Un año después, el anteriormente conocido como ‘Methane Pioneer’ se convirtió en el primer barco de GNL en importar este producto a Estados Unidos, al descargar en el puerto de Boston camiones de GNL posicionados en el buque. También fue el primer barco en ser abastecido con diésel y el primero en descargar en el mar a través de tubería. En total, realizó 30 viajes entre 1959 y 1972, fecha en la que se retiró de servicio y se convirtió en una gabarra de almacenamiento de GNL. Poco después fue desguazado.

Tras el éxito del ‘Methane Pioneer’, en 1964 entraron en servicio los dos primeros metaneros comerciales, el ‘Methane Progress’ en Harland and Wolff Heavy Industries Limited y el ‘Methane Princess’ en Vickers-Armstrong Limited, que contribuyeron sustancialmente al éxito conseguido por el primero. Disponían de 27.500 metros cúbicos de capacidad y llevaron GNL de Argelia a Gran Bretaña, realizando más de 1000 viajes entre los dos hasta 1986 y 1997, respectivamente. Así, se volvieron los dos primeros proyectos de transporte de GNL a largo plazo en el mundo.

‘Methane Princess’ / Helderline

Desde entonces se han construido buques con una capacidad cada vez mayor y, hoy en día, la flota está formada por más de 1.850 metaneros que transportan GNL por todo el mundo. Sesenta años después de su desembarco, el ‘Methane Pioneer’ representa un pequeño paso, pero ineludible de un negocio de gran calado y futuro que ha superado hasta el optimismo y las previsiones de E.F. Battson.