22 de septiembre de 2019 | Actualizado 12:01

El tráfico portuario de Santander se aproxima a los seis millones de toneladas en 2018

El crecimiento del tráfico de mercancía general amortigua el descenso de movimiento en los graneles sólidos, segmento de mayor peso en Santander
Puerto de Santander

El tráfico de mercancía en el puerto de Santander en 2018 ha alcanzado las 5,9 millones de toneladas toneladas, lo que supone un crecimiento del 6,4% respecto al pasado ejercicio. Estas cifras sitúan al enclave portuario en los niveles de actividad anteriores a la crisis. De hecho, en el 2018 se registraron los terceros mejores resultados de los últimos 18 años.

Aún así, el principal segmento de tráfico del puerto de Santander, los graneles sólidos, se situaron en  3,3 millones de toneladas, lo que supone un retroceso del 4,67 % frente al 2017, que fue excepcional debido a la fuerte importación de cereales. En graneles líquidos, se alcanzaron las 339.510 toneladas.

El mejor comportamiento lo registró la mercancía general, que llegó a los 2,3 millones de toneladas, el 21,43% más que el pasado ejercicio. En este capítulo está incluido el tráfico Ro-Ro, “en el que el puerto de Santander se ha consolidado como el mejor puerto de la fachada Norte de España, con un crecimiento de casi el 15% y moviendo el doble de toneladas que sus principales competidores, Vigo o Bilbao”, explican desde la autoridad portuaria. 

Una causa de ello, apunta la autoridad portuaria cántabra, es la apuesta de CLdN que, desde que comenzó a operar en el enclave en octubre de 2016, ha experimentado un crecimiento muy notable: en 2017 la línea de CLdN movió 145.461 toneladas, mientras que en 2018 alcanzó las 304.645 toneladas. Esto ha sido posible gracias a la apuesta por Santander que realizó CLdN en septiembre de 2018. Y es que, cuando se estableció en Santander, el servicio consistía en una triangulación entre los puertos de Rotterdam, Leixoes y el mismo Santander, pero a partir de mediados de septiembre de 2018 comenzó a operar la conexión directa entre Santander y Zeebrugge, lo que supone tiempos de tránsito menores y mayor volumen de carga para embarcar/desembarcar en la ciudad cántabra, que ya no tiene que compartir con el puerto de Leixoes, como sucedía en sus inicios. Desde que el servicio es directo entre Santander y Zeebrugge, el volumen de mercancía se ha duplicado. Según el puerto de Santander, a ello debe sumarse el hecho de que desde mediados de enero está realizando una de las escalas un buque mayor, el ‘B/Wilhelmine’, y por ello, se prevé que en 2019 vuelva a incrementar sus tráficos en un 50%, superando las 450.000 toneladas.

CONEXIÓN CON CORK
Por otro lado, Brittany Ferries incrementó en 2018 todas sus áreas de negocio en el puerto de Santander: en tráfico de pasajeros creció el 9,1%, alcanzando la cifra de 241.738 pasajeros; en mercancía Ro-Ro movió 500.175 toneladas, que ha supuesto un incremento del 27,7% y en vehículos acompañados se registró la cifra de 84.839 unidades, el 8,6% superior a la de 2017. “Una de las causas de estos buenos resultados es el nuevo servicio que Brittany Ferries presta desde abril de 2018, que une el enclave español con el puerto irlandés de Cork dos veces por semana y que, con la perspectiva actual de un Brexit duro, se espera que experimente un notable crecimiento en 2019”, sostienen desde la autoridad portuaria. 

En cuanto a tráfico de vehículos, se alcanzaron las 484.030 unidades, dato similar al año anterior, siendo las marcas Renault y Volkswagen las principales protagonistas de este resultado. De este casi medio millón de unidades movidas, 280.210 unidades correspondieron a exportaciones de vehículos de fábricas distribuidas por toda España, mientras que 203.820 unidades fueron importaciones. En este último apartado cabe destacar el fuerte incremento de las importaciones de BMW-Mini por el puerto de Santander. Sus 45.206 vehículos que han pasado por estas instalaciones han registrado un crecimiento superior al 37%.