19 de febrero de 2019 | Actualizado 21:47

La falta de suelo amenaza la instalación de centros logísticos en Barcelona

La apuesta exportadora de las empresas catalanas y la eclosión del comercio electrónico han hecho disminuir la oferta de suelo disponible
ZAL Port

El agotamiento de la oferta de suelo logístico dentro del área metropolitana de Barcelona amenaza al potencial de la ciudad para acoger nuevos centros de distribución de escala regional europea. En los últimos tiempos ha habido un elevado ritmo de absorción por parte de la oferta de suelo disponible y de techo logístico, a causa del incremento de la actividad económica por la apuesta exportadora de las empresas catalanas y de la eclosión del comercio electrónico.

Según ha informado la Cámara de Comercio de Barcelona, el mercado inmologístico ha absorbido el producto que había quedado vacío durante la crisis; ha hecho aumentar las rendas de alquiler y los precios de compra; y está estimulando el retorno a la promoción de nuevas naves.

Como caso paradigmático se encuentran las operaciones formalizadas entre 2018 y 2019 por Cilsa, la empresa gestora de la zona de actividades logísticas del puerto de Barcelona, ZAL Port. Estas presentan nuevos contratos clave en mano para construir hasta 271.000 metros cuadrados de nuevas naves y son de primer nivel nacional e internacional, incluyendo los 61.000 metros cuadrados de Lidl y los 96.000 de Decathlon. Los nuevos desarrollos comportan una inversión superior a los 150 millones de euros y se ejecutarán entre 2019 y 2020, con el objetivo de ser entregados a lo largo del año que viene. Con ellos, se agotará el suelo disponible en la ZAL Port.

“A falta de nuevos desarrollos urbanísticos, como el que prevé impulsar Aena alrededor del aeropuerto de Barcelona-El Prat, la dotación de terrenos logísticos grandes se ha agotado en la primera corona metropolitana, excepto por los espacios que se puedan liberar con el desplazamiento de las empresas que actualmente están instaladas”, ha informado la cámara. Por eso, los nuevos proyectos se intentan ubicar en la segunda y en la tercera corona, “aunque incorporar un nuevo suelo en el mercado es laborioso, porque la gestión urbanística a nivel principal es compleja”.

Por este motivo, la Cámara de Comercio de Barcelona considera que Catalunya será “en pocos casos” competitiva para acoger plataformas de distribución para toda Europa o de alcance únicamente peninsular, “pero sí que tiene un buen posicionamiento para atraer almacenes logísticos centrales de grandes grupos de distribución para Europa del Sur”.