14 de octubre de 2019 | Actualizado 7:08

Gasnam denuncia la falta de ayudas de movilidad sostenible para el transporte profesional

Las ayudas destinadas al vehículo pesado de gas natural se mueven entre 0,9 y 2,2 millones en 2019, cifras muy inferiores a los 11 millones de euros de 2018
Gasnam

La Asociación Ibérica de Gas Natural y Renovable para la Movilidad (Gasnam) ha denunciado la reducción de más del 80% en las ayudas que el Plan de Incentivos de Movilidad Eficiente y Sostenible (Moves) contempla para la movilidad con gas natural. Esta medida representa “un importante desincentivo para los profesionales del sector del transporte que apuestan por la única alternativa real y ecoeficiente para la movilidad sostenible”, ha explicado la asociación. 

En 2018, los planes Movea y Movalt financiaron todo tipo de vehículos a gas natural con una dotación superior a 11 millones de euros, de los cuales cerca de 10 millones fueron destinados a camiones, autobuses y furgonetas. Según Gasnam, estos planes “fueron la muestra de un claro apoyo del Gobierno al sector del transporte profesional por su capacidad de contribuir a la mejora de la calidad del aire y a la reducción del impacto ambiental”. Durante este año, el programa destinará al vehículo pesado de gas natural entre 0,9 y 2,2 millones de euros, “en el mejor de los casos”, omitiendo a los turismos y furgonetas que empleen este combustible alternativo.

La asociación sostiene que, a día de hoy, “el vehículo pesado no cuenta con una alternativa eléctrica con el suficiente desarrollo”. Asimismo, insiste en que para sustituir 100 litros de diésel sería necesario emplear 3,5 toneladas de baterías de litio, “lo que haría imposible la operativa de este tipo de transporte”.

En este contexto, Gasnam defiende que la eficacia de un plan de movilidad sostenible “requiere apoyar a aquellos sectores que son capaces de producir un mayor beneficio medioambiental”. Además, resalta que el transporte profesional, debido a su elevada utilización, representa un alto porcentaje del consumo de combustible y consecuentemente de las emisiones. Asimismo, considera que este combustible “permite mantener la competitividad en todos los ámbitos del transporte profesional que requiere grandes autonomías, repostar de manera rápida y sin las penalizaciones en la carga útil que implican las baterías”. 

Por su parte, Gasnam opina que “el transporte profesional de pasajeros y mercancías es clave para descarbonizar el transporte y mejorar la calidad del aire en las ciudades y, por tanto, los planes de ayuda que persiguen beneficios medioambientales deben destinar los fondos necesarios para que los autónomos y empresarios que apuestan por el transporte sostenible cuenten con los incentivos que les permitan optar por combustibles alternativos sin perder rendimiento”.