24 de octubre de 2019 | Actualizado 17:33

La Unión Europea acuerda reducir las emisiones de los vehículos pesados

La nueva regulación prevé un ahorro del 30% en las emisiones de CO2 de estos vehículos de cara a 2030
Scania

El Consejo Europeo ha llegado a un acuerdo provisional junto a representantes del Parlamento Europeo para reducir las emisiones de dióxido de carbono (CO2) de los vehículos pesados. Las nuevas reglas especifican que entre 2025 y 2029 los camiones pesados nuevos tendrán que emitir un 15% menos de dióxido de carbono, en comparación con los niveles de 2019. A partir de 2030, el porcentaje se incrementará al 30%. Estos objetivos son vinculantes y los fabricantes que no cumplan con los requisitos deberán pagar una multa en forma de recargo por exceso de emisiones.

“Por primera vez establecemos los objetivos de reducción de CO2 para camiones pesados. El acuerdo de hoy cierra una brecha en la legislación medioambiental europea”, ha afirmado la viceprimera ministra de Rumanía y ministra de medio ambiente. “Asegura que los vehículos pesados del sector empiecen a contribuir a nuestros objetivos climáticos”.

A parte de estos requisitos, los colegisladores han acordado reforzar el sistema de incentivos para los vehículos de cero y bajas emisiones en el sector de la carga pesada. No obstante, los autobuses y autocares quedan excluidos, “porque ya están incentivados a través de otras medidas”, ha explicado el Consejo.

También se han acordado medidas específicas para asegurar la disponibilidad de datos fiables, que serán obtenidos a través de dispositivos a bordo que monitoreen el combustible y consumo de energía de los vehículos. En este sentido, el año pasado el Consejo adoptó una regulación que proporciona la base técnica para las nuevas reglas, al detallar cómo deben ser monitoreadas y reportadas las emisiones de CO2.

Según el Consejo, en la actualidad este tipo de emisiones de los vehículos pesados, incluyendo camiones, buses y autocares, representa el 6% del total en la UE y el 27% del transporte por carretera. Este acuerdo requerirá la aprobación por parte de los estados miembros y su confirmación a través de una votación en el Parlamento Europeo. Una vez completados estos pasos se llevará a cabo la adopción formal, previsiblemente a finales de mayo.