21 de septiembre de 2019 | Actualizado 12:24
Galo Molina Presidente de Alacat

“Si en algún sitio quieren crecer las compañías, debe ser en Latinoamérica, porque está todo por hacer”

Galo Molina, presidente de Alacat | M.V.

Perfil

Galo Molina
Galo Molina
Galo Molina es, desde 2016, presidente de Alacat, la Federación de Asociaciones Nacionales de Agentes de Carga y Operadores Logísticos Internacionales de América Latina y el Caribe. Galo Molina cuenta con más de veinticinco años de experiencia en el sector logístico y desde hace dos décadas preside Planet Cargo Group, una compañía ecuatoriana proveedora de soluciones logísticas integrales.

El congreso Alacat tendrá lugar del 26 al 28 de junio en Barcelona. Será la segunda vez que éste se celebrará junto al Salón Internacional de la Logística (SIL), un evento donde se espera la participación de unos 500 congresistas y entre 15.000 y 20.000 asistentes. El presidente de Alacat, Galo Molina, ha explicado a El Mercantil su deseo de aprovechar la ocasión para reforzar los lazos de Latinoamérica con Europa, en un congreso en que se tratarán temas como la logística 4.0, la digitalización y las tendencias de comercio exterior. Con vistas a esta ocasión, el presidente de la asociación latinoamericana de transitarios nos comparte su visión de la actualidad del sector.

¿Cómo está evolucionando la figura del operador económico autorizado (OEA) en América Latina?

Los países van a distintas velocidades: México está muy avanzado, sobre todo por las exigencias de seguridad de los EEUU, con unos 1.500 OEA; la República Dominicana es el segundo, con unos 183; y Brasil el tercero, con 100 aproximadamente. El resto está iniciándose en un proceso marcado por las aduanas de cada país, que son las que tienen que ir certificando a los operadores de comercio exterior. En todos los países es opcional y existen ingentes inversiones que hay que hacer para certificarse.

¿Cuáles son los principales obstáculos con los que se están encontrando para implantar esta certificación?

Los beneficios y el reconocimiento mutuo. En cuanto al reconocimiento mutuo, porque si eres OEA en un país específico y no te reconoce tu país u otro país de la región, pierde fortaleza. Y en cuanto a los beneficios, hay que potenciarlos en la figura de los OEA. Las inversiones importantes están controladas por la aduana, pero las compañías también buscan un beneficio específico, porque la idea es que todas las empresas que hagan las cosas bien tengan un beneficio sobre otras que no estén certificadas.

“El negocio que más crece en el mundo es el logístico, así que estamos en el negocio correcto”

¿Cómo afronta la región el desafío del e-commerce?

Es un desafío, pero también una oportunidad. Se trata de una tendencia mundial, un tsunami que viene. Amazon no es solamente un líder en e-commerce, sino que ya está comprando medios de transporte, cada vez avanza más en la región. También es cierto que tenemos distintas velocidades en el libre comercio en ciertos países latinoamericanos. Por ejemplo, la Alianza del Pacífico de México, Colombia, Chile y Perú va a una velocidad distinta que el resto. O hay países más proteccionistas como Brasil… Pero, definitivamente, es lo que viene. Tenemos que estar preparados y pensar en cómo vincular los nuevos servicios de comercio electrónico. El negocio que más crece en el mundo es el logístico, lo que nos indica que estamos en el negocio correcto.

¿Existen dificultades para encontrar profesionales con una formación adecuada en todos los puestos de trabajo o se concentran en determinados perfiles?

La capacitación es un tema preponderante en Alacat. De hecho, el año pasado lanzamos la universidad virtual Alacat, en la cual los alumnos pueden realizar masters en logística. En la región, el 90% de la masa laboral es empírica, no hay una formación tácita en logística. Quizás en ciertos países que tienen un mayor desarrollo educativo existen carreras específicas, como en México, pero los demás hemos aprendido en base a la experiencia y al trabajo. Por eso, en la universidad virtual Alacat vamos a crear módulos aéreos, marítimos, logísticos y aduaneros, sobre todo para mandos medios. Muchas veces cuando alguien viene a entrevistarse en las compañías es el perfil adecuado, pero no tiene ni idea de logística. Por eso, la idea es que se capacite teóricamente en la universidad virtual y la práctica la dan las compañías.

“En América Latina, el 90% de la masa laboral es empírica, no hay una formación tácita en logística”

La potencialidad del comercio intrarregional en América Latina es elevada. ¿Cómo se puede favorecer ese tipo de tráficos?

El comercio intrarregional está creciendo constantemente. Hace 30 años todos los países de Latinoamérica estábamos muy enfocados en vender a los EEUU o a Europa. Pero desde hace años existe una tendencia al crecimiento constante y de la mano de los acuerdos de libre comercio. Por ejemplo, la Alianza del Pacífico ha hecho un gran trabajo, ya tiene certificados de origen comunes y puede tener una ventanilla única para realizar, por ejemplo, sus ingresos electrónicos de conocimientos de embarque, de certificados de origen y de registros sanitarios.

“En su momento, los EEUU tendrán que mirar otra vez al Sur, porque somos su mercado natural”

¿Están notando los efectos de la pugna EEUU y China en la región?

Sí, en la pelea de estos monstruos siempre van a haber heridos. Pero considero que finalmente van a llegar a un acuerdo. Son dos grandes potencias que tienen que llegar a pactos comerciales a largo plazo. Aunque quizás el efecto positivo es que China ha empezado a mirar a la región. En Latinoamérica, se están produciendo grandes inversiones del país asiático, sobre todo en infraestructura, y eso ha generado mucho movimiento económico en los países que tienen relación con China. En cuanto a los EEUU, en su momento tendrán que mirar otra vez al Sur, porque somos su mercado natural. Es cuestión de tiempo que se solucionen las cosas.

¿Puede esta tensión comercial entre ambas potencias favorecer las relaciones de América Latina con la UE?

Después de los EEUU, nuestras relaciones principales son con Europa. Cada vez están más consolidadas por los acuerdos de libre comercio que Europa ha ido firmando con la región. No obstante, nos preocupa mucho el tema del Brexit y que se pueda propagar. Además, tenemos una vinculación directa con España, tanto por negocios como por lazos culturales y personales, por ello nos inquieta lo que está pasando. Pensamos que la globalización es el camino correcto, que tenemos que apuntar y reforzar esta idea.

¿Debe favorecerse la creación de grupos empresariales de logística y transporte con sede en América Latina de mayor dimensión para competir en otros mercados?

En Europa está todo hecho, mientras que en Latinoamérica está todo por hacer y sigue siendo tierra de oportunidades. Si en algún sitio quieren crecer las compañías, debe ser en Latinoamérica. Tenemos un gran mercado de más de 500 millones de habitantes, en casos específicos como España con una lengua y cultura comunes, así como mercados emergentes que vienen creciendo exponencialmente. Entonces ésa es la gran oportunidad de mirar a Latinoamérica y que esos lazos se sigan fortaleciendo.

“En Ecuador ha habido una experiencia de implantación de ventanilla única exitosa”

¿Supone la automatización y digitalización un reto para la región?

Sí, estamos muy atrasados en ese sentido. Estamos intentando equipararnos, pero cada país es un mundo a parte. Por ejemplo, con el caso de la ventanilla única. En Ecuador hubo una experiencia de implementación exitosa y que es un ejemplo en la región: allí están vinculados todos los servicios en línea y si algún importador deja de pagar sus impuestos o aranceles, inmediatamente queda bloqueado y no puede salir del país. Éste es un caso de éxito de en la región y esto no para, porque lo único que sabemos es que todo cambia. El comercio exterior es muy dinámico y tenemos que ir avanzando de acuerdo a las necesidades del comercio.

¿Cómo está gestionando la región la logística sostenible?

En este sentido también estamos menos desarrollados que en Europa, que tiene definitivamente una visión ambiental mucho más sólida y consolidada que Latinoamérica. Tenemos mucho por hacer en ese campo, pero definitivamente es el futuro. Por ejemplo, en la actualidad se están desarrollando leyes para evitar el consumo masivo de plásticos, porque están afectando a los mares. Sobre todo en Sudamérica occidental dependemos mucho del mar, somos grandes exportadores de productos marinos, y tenemos que cuidar de este recurso natural que es inmenso, pero limitado.