26 de abril de 2019 | Actualizado 19:06

Los retrasos en el tramo Abrera-Terrassa suponen un sobrecoste de 240 millones de euros

La Cecot insiste en la necesidad de poner en funcionamiento los 6,2 kilómetros de tramo central de la B-40 que quedan para unir a los dos municipios
Carretera B-40 | Generalitat de Catalunya

La asociación empresarial Cecot ha insistido en la necesidad de poner en funcionamiento los 6,2 kilómetros de tramo central de los 14 kilómetros de la B-40 que deben unir Abrera y Terrassa. Estos tenían que estar listos en octubre, pero, según previsiones de la Cecot, las obras acabarán a mediados de 2021. “Llevamos casi diez años de retraso, así que los incumplimientos en el plazo de finalización están añadiendo un sobrecoste a la infraestructura de 240 millones de euros”, ha afirmado su presidente, Antoni Abad.

En 2017, la Cecot publicó un estudio elaborado por el Institut Cerdà, en el que exponía que el impacto macroeconómico del tramo de la B-40 entre Abrera y Terrasa, una vez acabado, supondría un ahorro de 24 millones de euros anuales. Según éste, cada día transitarían por la vía más de 2.500 vehículos pesados y, a criterio de la Cecot, se reducirían en 6.700 toneladas las emisiones de CO2 al año, debido “al aumento de la fiabilidad, la eficiencia, la reducción de la congestión y de los accidentes”.

El informe técnico también señala que la finalización del tramo tendría un impacto macroeconómico positivo de 252 millones de euros en Catalunya y los efectos de la infraestructura en el Estado se situarían entre los 364 y los 427 millones de euros. “Las empresas consideran la Ronda del Vallès como un conector y articulador de la movilidad entre comarcas y territorios, y no únicamente como una infraestructura de paso”, ha asegurado la Cecot.

La Ronda del Vallès se definió en 1966 dentro del Plan Director Territorial del Área de Barcelona. Desde entonces, los plazos de las fases para su ejecución “han sufrido retrasos e incumplimientos sistemáticos, ya fuese en los procesos de licitación, en las fases previas de estudio, en los inicios de obra o en los plazos de inauguración y puesta en servicio”, según ha explicado la asociación de empresas.