24 de mayo de 2019 | Actualizado 18:39

El Gobierno central y el País Vasco acuerdan el traspaso de la autopista AP-68

Con este traspaso, se completa el proceso que comenzó en 1980, de manera que el País Vasco asume la competencia de todas las carreteras de su territorio
Videoconferencia celebrada entre el ministerio de Política Territorial y el Gobierno vasco para el traspaso de la AP-68 | Ministerio de Política Territorial

La comisión mixta de transferencias Estado-País Vasco se ha reunido este martes a través de videoconferencia para formalizar el acuerdo de traspaso de la autopista AP-68, el primero desde que el pasado mes de enero el Gobierno trasladara al País Vasco un calendario de negociación que ordena el proceso de discusión para dar cumplimiento al Estatuto de Gernika. En la reunión, celebrada tras meses de trabajos técnicos y conversaciones, la delegación de la Administración General del Estado la ha presidido el secretario de Estado de Política Territorial, Ignacio Sánchez Amor. La representación del Ejecutivo vasco la ha encabezado el consejero de Gobernanza Pública y Autogobierno y portavoz del Gobierno vasco, Josu Erkoreka.

En virtud del acuerdo alcanzado, el País Vasco se hará cargo de la titularidad, funciones y servicios de la autopista desde el punto kilométrico 0, en Bilbao, al punto kilométrico 77,5, en el límite entre Álava y Burgos. Se incluyen en el acuerdo los gastos de personal, los gastos corrientes y la bonificación en peajes, según ha informado el ministerio de Política Territorial y Función Pública. Al estar sujeta a una concesión administrativa a una empresa, el Gobierno vasco se subrogará a la posición del Estado hasta que finalice dicha concesión, en 2026. El acuerdo incluye la creación de una comisión que durante un año analizará las condiciones para las concesiones separadas que dará lugar este traspaso.

Con este traspaso, que sigue al acuerdo sobre la AP-1 del pasado mes de noviembre, se completa el proceso que comenzó en 1980, de manera que el País Vasco asume la competencia de todas las carreteras de su territorio. Hasta el acuerdo sobre la AP-1, el último había tenido lugar en 1999, cuando el Gobierno de José María Aznar traspasó la AP-8, con la misma base jurídica y competencial utilizada ahora. La transferencia da cumplimiento al reconocimiento de un título competencial recogido en el Estatuto vasco y en la disposición adicional primera de la Constitución, tal y como ha sido interpretado por doctrina del Tribunal Constitucional. En virtud de la foralidad reconocida, en el País Vasco las carreteras son de titularidad de los territorios forales, han recordado desde el ministerio de Política Territorial.