24 de mayo de 2019 | Actualizado 18:39

Un cambio de criterio de DHL hunde la carga aérea en Sevilla

El tráfico de mercancías en el enclave ha descendido el 37,8% hasta marzo, producto del cambio de criterio de la contabilización de la carga de DHL
Aeropuerto de Sevilla

El Aeropuerto de Sevilla ha experimentado un importante descenso en el movimiento de mercancías en el primer trimestre de 2019. En concreto, el descenso se sitúa en el 37,8%, con un total de 2.113 toneladas, frente a las 3.395 del primer trimestre del año pasado. Este descenso no se ve reflejado, todo lo contrario, en cuanto al número de operaciones y pasajeros, que han experimentado incrementos de dos dígitos. El principal motivo que está influyendo en el registro de las estadísticas de carga es el cambio de criterio que la compañía European Air Transport Leipzin, aerolínea de carga alemana subsidiaria de DHL Express y que opera bajo la marca de DHL, ha aplicado a la hora de contabilizar dichas cargas.

Hasta noviembre de 2018, cuando los aviones de carga del operador llegaban a Sevilla en conexión con otro destino, las mercancías se contabilizaban tanto a la llegada como a la salida, ya que se efectuaba la salida al nuevo destino con un número de vuelo distinto y se consideraba un vuelo diferente, por lo que se contabilizaba también la mercancía a la salida. Sin embargo, desde el pasado mes de noviembre, ese tipo de vuelos han pasado a ser considerados por la compañía como vuelos de tránsito, es decir, parte hacia su nuevo destino con el mismo número de vuelo con el que llega, por lo que sólo se contabiliza la mercancía en la llegada. Ese cambio de criterio es el que provoca el importante descenso en la comparativa con los datos del año pasado, ya que se comparan meses en los que los criterios de contabilidad han sido distintos.

Hasta el 85% de la caída de carga aérea en Sevilla se corresponde con el cambio de criterio de DHL

La diferencia en la comparativa del recuento de carga de las 15 primeras aerolíneas en los dos primeros trimestres del pasado año y de este 2019 es de 1.282 toneladas (el 37,8% ya señalado). De dicha cantidad, el descenso sólo de DHL se eleva a 1.101 toneladas, lo que supone el 86% de la disminución total de carga. Algunas aerolíneas se mantienen prácticamente en las mismas cifras (ASL Airlines, de 241 toneladas en 2018 a 240 en este primer trimestre), otras experimentan un moderado descenso (Iberia Express pasa de las 52 a las 40 toneladas) y otras incluso registran un considerable aumento (Lufthansa, de 8 a casi 19 toneladas).

En el aeropuerto sevillano destaca fundamentalmente la actividad de tres de los más importantes operadores express del mundo, DHL, Fedex y UPS. Además de estos, que disponen de su propia flota de aeronaves, en el aeropuerto también está implantada Groundforce Cargo, que ofrece servicios en tierra a los cargueros puros o mixtos (aviones de pasajeros que aprovechan el espacio sobrante en sus bodegas para transportar mercancía) que suelen operar en las instalaciones.

Fuentes consultadas por este medio indican que alguno de estos operadores han empezado a notar un cierto estancamiento en la actividad, como consecuencia de la ralentización que comienza a palparse en la economía europea.

TENDENCIA AL ALZA EN EL ÚLTIMO LUSTRO
Antes de producirse este descenso motivado por el cambio de criterio puesto en marcha por DHL, lo cierto es que la actividad de carga del Aeropuerto de Sevilla había experimentado un importante desarrollo en los últimos cinco años, entre 2013 y 2018, con un aumento de más del doble en la cifra total, al pasar de las 5.089 toneladas del primero de esos ejercicios a las casi 12.562 toneladas de 2018.  

El registro de 2018 fue el mejor logrado por el aeropuerto en toda su historia. El boom del comercio electrónico y el impacto que se produjo en la actividad de paquetería fue una de las principales razones, sin perder de vista el peso de la industria aeronáutica en el tejido productivo andaluz y el incentivo que ello supone para la salida y llegada de componentes que utilizan, o fabrican, tanto empresas tractoras como auxiliares. El resto de la carga se repartía entre artículos de automoción, bienes de equipo, energía e I+D, productos perecederos, productos de laboratorio y farmacéuticos, textil, repuestos para la reparación de drones o animales vivos, entre otros.  

Además, el aeropuerto atendió operaciones especiales que se convirtieron en recurrentes durante los últimos años y que propiciaron la llegada de algunos de los aviones cargueros más grandes del mundo, como el Antonov 124 o el Boeing 747-400F. Este positivo comportamiento de la actividad de carga en el Aeropuerto de Sevilla y la propia demanda del mercado propiciaron la implantación de UPS a mediados de 2017. Desde entonces, el aeropuerto hispalense sirve a la multinacional norteamericana para conectar el Sur de la Península Ibérica con su principal centro de operaciones en Europa, ubicado en Colonia.