12 de diciembre de 2019 | Actualizado 19:06
José Antonio Baena (Gas2Move) | Fotografía cedida por el Diario de Cádiz
José Antonio Baena Director general de Gas2Move

“El gas es la única alternativa real para el vehículo comercial”

Perfil

José Antonio Baena
José Antonio Baena
José Antonio Baena es el director general de la compañía Gas2Move. Madrileño de nacimiento, 55 años, ha pasado varias etapas de su vida profesional en Cádiz. Fue director de sucursal bancaria en la provincia gaditana con 27 años y pasó al mundo de las telecomunicaciones como director responsable de ONO en Andalucía. Como el mismo reconoce, “hay pocos ejemplos de profesionales que provengan de otros sectores y que traigan su experiencia a este campo de la movilidad”

Gas2Move es una startup nacida del programa de emprendimiento de Enagás Emprende, que fomenta el uso del gas natural vehicular como combustible alternativo para el reparto de última milla. En poco más de año y medio de vida, la compañía ha conseguido disponer de una flota formada por más de 150 vehículos con etiqueta ECO de la DGT repartiendo por todo el país a través de 155 rutas y más de 160 trabajadores. Entre las empresas para las que trabaja Gas2Move, destacan operadores como Correos Express, OnTruck, DHL o Cade Logistics. Su director general, José Antonio Baena, repasa la breve e intensa vida de Gas2Move y los principales desafíos del reparto y la distribución en tiempos de reducción de emisiones.

¿Cuál es la importancia y ventajas del Gas Natural Vehicular (GNV)?

Ahora mismo es la única alternativa real para el vehículo comercial. El vehículo eléctrico para un uso particular ya es una realidad, pero para un vehículo comercial, de trabajo, no hay otra alternativa que el gas, tanto comprimido como licuado. Hablamos de vehículos de reparto que están en la calle nueve o diez horas. En alguna ruta recorremos hasta 200 km. La máxima autonomía que te da un eléctrico son 130-150 km. Es decir, están muy limitados a centros urbanos. Por eso, el gas natural vehicular es la única opción. Para nosotros, más que importante, es nuclear. Sin ello no podríamos desarrollar nuestra actividad. Si te dedicas a la movilidad y quieres ser sostenible, no tienes otra opción que el gas natural. La gente puede pensar que llegamos al gas natural porque nuestro accionista es Enagás y no es cierto. Desde el punto de análisis del mercado y alternativas de combustible, ahora no existe más que el gas. Y entre sus ventajas, muchas, que emite menos CO2, o que elimina el 90-95% de las partículas negras, que son el motivo principal por el que se cierran los centros urbanos de las grandes ciudades al tráfico.

¿Cómo se realiza el trabajo de concienciación, tanto a las empresas de reparto como a los ciudadanos,  para que le den ese valor añadido?

No es fácil. Dentro del consumidor final, sí existe un grupo numeroso que cada vez está más concienciado. Uno de nuestros grandes pilares es la ecosostenibilidad, pero también la profesionalización, porque este es un sector que está excesivamente atomizado, más del 90% de este trabajo está en manos de trabajadores autónomos. Se trata de un perfil que tiene más difícil cualquier acceso a las grandes innovaciones. El autónomo se encuentra con el dilema de qué coche encontrar, dónde va a tener que repostar, qué le será más rentable… Y encima se encuentra con un sobrecoste. Por eso, esta concienciación se tiene que hacer de la mano de los grandes clientes que por sus programas de Responsabilidad Social Corporativa cada vez exigen más a sus proveedores logísticos para que muevan un porcentaje de las toneladas de los bienes que transportan con vehículos propulsados con energías alternativas. Y por otro lado, la Administración Pública. Creo que la Administración aún no lo tiene claro. Hoy está volcada en el vehículo eléctrico y, en el mundo de la logística, el eléctrico no es la respuesta. Porque hasta que lleguen esos vehículos cero emisiones, que van a tardar aún en llegar, tienen que impulsar más el gas natural.

La Administración está volcada en el eléctrico, pero no es la respuesta en el mundo de la logística”

¿Qué importancia tiene la aplicación de la tecnología en una empresa de movilidad sostenible? ¿Disponen de algún sistema de gestión telemática para la flota?

La tecnología es fundamental para la última milla. Toda nuestra flota está gestionada a través de una aplicación informática propia, Green Wheels, desde donde gestionamos ‘end to end’ todos los parámetros de nuestra compañía: gestión con clientes, con conductores, con vehículos, con entregas, geolocalización… Pero Green Wheels es más que la gestión de la flota. Esa gestión es solo el 10% de esta tecnología. Sin esta tecnología propia, Gas2Move hoy no existiría. Es un desarrollo propio al que le hemos dedicado muchas horas, en el que hemos analizado al segundo lo que la compañía necesita, y en el que hemos invertido muchos recursos tanto humanos como materiales. La mayor inversión fuera de los vehículos de Gas2Move es Green Wheels. 

¿Con intención de poder comercializarla como posible nueva fuente de ingresos?

Después de analizar el mercado posiblemente hoy sea la herramienta de gestión de última milla más avanzada en nuestro país. Por lo que no descartamos una línea de negocio adicional ofreciéndosela a otros actores y competidores.

Y los inversores, ¿están apostando por este tipo de compañías de sensibilización?

Sí, sin duda. Es más difícil encontrar inversores para el sector de la logística dedicada a la última milla. Por esa falta de profesionalización de la que hablaba. Para nosotros, contar con el apoyo inversor de una empresa como Enagás es una fortaleza sin la cual no podríamos existir. Para los inversores hay pilares también fundamentales: la movilidad, la movilidad sostenible relacionada con la ecología y la tecnología. Ante esos verticales, un inversor abre bien las orejas.

No hay más de un 2 o 3% de vehículos sostenibles en el ámbito de la última milla en España”

¿La movilidad sostenible es ya más presente que futuro?

No, estamos muy lejos. No hay más de un 2 o 3% de vehículos sostenibles en el ámbito de la última milla. Nosotros, en apenas de un año de actividad y operación real, nos hemos convertido en la empresa de última milla con más vehículos ecosostenibles de España. Aún hay un largo camino por recorrer. 

¿Cual es el objetivo a corto plazo de Gas2Move?

Consolidarnos como proyecto, crecer. Dentro de cuatro años, queremos estar por encima de los mil vehículos ecológicos de reparto, con una plataforma tecnológica con inteligencia artificial, con un colectivo humano que sienta el orgullo de pertenecer a un proyecto innovador en el sector logístico… Hasta ahora hacemos lo que se hacía siempre, pero mejor. Queremos seguir haciendo esas cosas mejor, pero el gran objetivo a corto plazo es conseguir hacer cosas diferentes. 

Queremos estar por encima de los mil vehículos ecológicos de reparto dentro de cuatro años”

¿El gran éxito del ecommerce es el reparto de última milla?

Y de lo que no es comercio electrónico también. Por ejemplo, las grandes cadenas de supermercados cada vez más realizan reparto a domicilio. Por ejemplo, Lidl, que es referente europeo, no lo hacía hasta ahora y ya lo hace. Desde luego, el ecommerce ha alcanzado una dimensión extraordinaria. Hemos pasado en España en muy poco tiempo de 100.000 a 2 millones de entregas diarias en picos de mayor actividad, como en época de Navidades. Cuando se habla de e-commerce se piensa, claro, en Amazon, pero existen empresas españolas en otro escalón que también venden mucho, como El Corte Inglés o PC Componentes. Hoy en día, si no tienes venta a domicilio tienes un problema. Por ello, cada vez toma más importancia el reparto. Cuando comenzaron a montarse las tiendas en internet la mayor preocupación era si funcionaba el carro de la compra, la tarjeta… Ahora, lo fundamental para que un cliente vuelva a comprar es el reparto. Como falles en la entrega dos veces, el 70% no va a volver a ti. La sociedad se ha acostumbrado a que algunos bienes se entreguen en menos de una hora. Es un movimiento imparable. No hay duda de que la clave del e-commerce es la última milla.

¿Y cuáles son los problemas logísticos que conlleva el reparto de última milla?

El problema logístico del reparto de última milla es la eficiencia, la optimización de los tiempos, de las rutas. Tenemos rutas en la que la media de reparto y recogidas diarias es de 80 y 90 paquetes. Para eso hay que tener muy claro por dónde ir. Cada 25 rutas contamos con la figura del Quality Service Manager, persona que gestiona ese equipo, proponiendo mejoras, rutas alternativas, haciendo rutas con los repartidores. Y luego están los problemas del día a día. Con Green Wheels, por ejemplo, podemos saber si le falta mucho a un tramo de reparto para enviar inmediatamente un vehículo adicional. 

Soy escéptico sobre si el cliente va a pagar, no creo que lo haga con el último tramo de la cadena logística”

¿Y cómo se afrontan los problemas de coste? Porque cada vez más el cliente final solicita la entrega en el mismo día, que sea gratuita, que sea personalizada…

Este es un sector de unos márgenes muy estrechos. Además, hemos apostado por unos vehículos que son más caros. Está el debate de si el cliente va a pagar por el reparto o no. Yo soy escéptico. No creo que en nosotros, que somos el último tramo de la cadena logística, redunde esa posibilidad. Yo sí que pediría a las administraciones, que nos ayuden, que no nos pongan trabas. Para repartir en algunas zonas de Madrid tenemos que pagar para que nuestros vehículos entren, tenemos limitados los horarios. Es importante que las administraciones no le den la espalda a la realidad de que cada vez hay más reparto a domicilio.

¿La inteligencia artificial es más futuro o ya presente en este tipo de reparto?

Para aplicar la inteligencia artificial a este campo lo que tienes que disponer es de una gran cantidad de datos. Registramos cada cosa que pasa. Kilómetros, combustibles, permisos, efectividad.. Eso queda en una gran piscina de datos. Y a partir de ahora, sí que intentaremos trabajar en la inteligencia artificial con todos esos datos disponibles. El IoT, el internet de las cosas, hace tiempo que ya lo utilizamos. Trabajamos en varios proyectos, en poder prever los comportamientos de determinadas zonas o barrios a la hora de recibir los paquetes, que seamos capaces de predecir cuándo hay que ir y cuándo no a determinados sitios, predecir el tiempo necesario de preparación para la entrega de un próximo paquete, y todo eso traducirlo en nuestras actividades diarias.