16 de septiembre de 2019 | Actualizado 14:50

La interacción del empleado con la tecnología abrirá una brecha entre operadores

Los trabajadores ponen en práctica más habilidades digitales en su vida personal que en la profesional por el miedo al cambio en el entorno laboral
Mesa redonda sobre 'Transformación y personas' en las Jornadas Logísticas del CEL | L.A.

El acceso a determinadas nuevas tecnologías por parte de las empresas del sector logístico se democratizará progresivamente, según apuntan todas las previsiones. La transformación digital y la generalización en el uso de tecnologías, que permiten responder a los nuevos y exigentes hábitos de los clientes y consumidores, están ya modificando los perfiles profesionales del sector logístico. En la actualidad, “la curva de la innovación se sustenta en las personas”, ha señalado el director general de Strategy Talent & Organization de Accenture, Francisco Puertas, en las 41 Jornadas Logísticas del Centro Español de Logística (CEL). Los expertos coinciden en que la capacidad o talento para relacionarse e interaccionar con las nuevas herramientas y tecnologías marcará la diferencia entre los operadores logísticos.

Las preguntas a responder ahora mismo se centran en “cómo evolucionará el puesto de empleo y nuestra forma de trabajar diaria”. Además, tenemos que analizar “en qué lugar situaremos la tecnología y qué peso tiene sobre el cargo”, ha señalado Francisco Puertas. En el sector logístico y de transporte, “la tecnología y la digitalización son un medio, no un fin, porque el empleado sigue siendo el protagonista”, ha manifestado la directora de Logística de TGT Productos Lácteos, Virginia Barrionuevo. De esta forma, la digitalización facilitará el desarrollo de las denominadas ‘soft skills’ de los trabajadores como nuevas habilidades técnicas.

“La tecnología y la digitalización son un medio, no un fin, porque el empleado sigue siendo el protagonista”
Virginia Barrionuevo Directora de Logística de TGT Productos Lácteos

Actualmente, “la brecha de todas las compañías es comenzar la transformación digital de manera homogénea”, ha señalado Francisco Puertas, porque “no puede haber negocios digitales sin antes tener empleados digitales”. Los expertos coinciden en que no se está llevando a cabo una preparación adecuada para aprovechar las oportunidades de las nuevas tecnologías en el entorno laboral. Asimismo, según han constatado en las jornadas CEL, los individuos tienen más capacidades digitales en su vida personal que en la profesional. Gran parte de las personas que forman las compañías, sean logísticas o no, se resisten a un cambio cultural debido a que “tienen miedo o no se ven capacitados”, ha señalado el director de e-vinci, Juan Gama. 

“La brecha de todas las compañías es comenzar la transformación digital de manera homogénea”
Francisco Puertas Director general de Strategy Talent & Organization de Accenture

Por su parte, Virginia Barrionuevo considera que las compañías son las responsables de transmitir a sus empleados la visión de que las nuevas tecnologías son “una oportunidad que les facilita el trabajo rutinario y no una amenaza”. Para la adquisición de estas habilidades, el directivo de varias unidades de negocio de DHL Supply Chain en España, Francisco Milian, ha recomendado contar con un plan de desarrollo y previamente una formación continua que adapte a toda la plantilla a los nuevos medios digitales implantados en el ámbito del trabajo. Por tanto, el reto actual de los operadores se concentra en formar empleados digitales mediante un reciclaje o la reinvención de las ‘soft skills’ para “luchar por la devaluación del conocimiento y la competitividad empresarial”, ha indicado Juan Gama.

Constantemente, están apareciendo en el sector logístico nuevas formas de trabajo. Se trata de “romper con determinadas barreras, lidiar con una variable que es el tiempo, la proactividad e innovación, entre otras características”, ha señalado Francisco Puertas. Para ello, las empresas de logística y transporte que han nacido en entornos digitales solicitan a sus empleados contar con habilidades centradas “en el dato, en la capacidad de cooperación, así como en la transversalidad”. Sin embargo, el cambio de paradigma no solo consta en identificar la brecha formativa de la plantilla sino que también recae en el propio empleado. El proceso del aprendizaje parte de las inquietudes del trabajador, que no se reflejan en sus aptitudes o conocimientos adquiridos. En un mundo de constante cambio, “el grado de experiencia en un puesto tiene fecha de caducidad”, ha manifestado Virginia Barrionuevo, por lo que el empleado “debe tener la actitud” adecuada.