14 de octubre de 2019 | Actualizado 7:08

La falta de obra pública lastra el crecimiento del consumo de cemento en España

Las exportaciones españolas de cemento han caído en 900.000 toneladas en los primeros seis meses del ejercicio 2019, según Oficemen
El consumo de cemento ralentiza su crecimiento en España | Oficemen

El consumo de cemento en España está ralentizando su crecimiento “por la no reactivación de la obra pública y el retraso en la ejecución de la obra ya licitada”, según ha constatado el presidente de Oficemen (Agrupación de Fabricantes de Cemento de España), Jesús Ortiz. La asociación también ha alertado de la desaceleración del sector, que ha cifrado en el 4% en el segundo trimestre del año. A pesar de ello, el consumo nacional de cemento ha crecido el 11,5% en el primer semestre de 2019, superando los 7,3 millones de toneladas, gracias a la positiva evolución de la construcción de viviendas. La producción también se ha mantenido en positivo con un incremento del 8,4%, hasta alcanzar más de 8,7 millones de toneladas.

Por lo que respecta a las exportaciones, tal y como han apuntado desde Oficemen, son casi 900.000 toneladas las que ha perdido la exportación de cemento hasta junio, lo que supone una caída cercana al 22%, con algo más de 3,2 millones de toneladas registradas. “Si perdemos casi 900.000 toneladas en exportación y solo ganamos 750.000 en el mercado doméstico, a nuestra industria no le salen las cuentas”, ha concluido Jesús Ortiz.

92%

Las importaciones de cemento se han disparado en el primer semestre y ya suman 436.000 toneladas

Por el contrario, las importaciones han crecido en lo que va de año el 92%, con un volumen total de algo más de 436.000 toneladas. “Las importaciones alcanzan, en ritmo anual, el equivalente de la producción media de dos fábricas de cemento”, ha señalado Jesús Ortiz. El presidente de Oficemen también ha explicado que si “sumamos esta cifra a la pérdida de producción derivada de la caída de las exportaciones, nos encontramos con 360.000 toneladas de cemento que nuestra industria está dejando de producir y ese es un lujo que no nos podemos permitir”.