18 de septiembre de 2019 | Actualizado 18:57

La siniestralidad se reduce el 46% en los tramos catalanes con desvíos de vehículos pesados

La media anual de accidentes con muertes y heridos graves en estos corredores ha pasado de 68 a 37 y la media anual de accidentes mortales de 24 a 13,5
Servei Català de Trànsit

Desde que el Servei Català de Trànsit impulsó la restricción para vehículos pesados de 4 o más ejes en determinados tramos de las carreteras N-II, N-340 i N-240, la siniestralidad se ha reducido el 46% en estos corredores. La media anual de accidentes con muertos y heridos graves en estos corredores ha pasado de 68 a 37 y la media anual de accidentes mortales ha pasado de 24 a 13,5. La asociación de transportistas Asetrans Girona se ha manifestado a través de su twitter sobre esta cuestión. “Obviamente si reduces el volumen de vehículos reduces la siniestralidad, pero no es un problema de vehículos pesados, sino de carencia o nula inversión en infraestructuras”, ha señalado la entidad.

El desvío de vehículos pesados y el consiguiente tráfico de estos vehículos a la AP-7 y AP-2 se puso en marcha porque “constituyen una alternativa más segura, de más capacidad y mejor trazado”, según el Servei Català de Trànsit. El objetivo de estas restricciones y desvíos es reducir la accidentalidad en estos ejes viarios, así como contribuir a descongestionarlos y mejorar la movilidad y la seguridad viarias de estos tres corredores. 

Este lunes, 2 de septiembre, se cumple un año de la resolución que establece las restricciones de circulación para vehículos pesados en varios tramos de la N-340 y la N-240 y el consiguiente desvío de tráfico de estos vehículos a la AP-7 y AP-2, respectivamente. El desvío de los camiones de la N-II a la AP-7, en el tramo de Girona, está vigente desde el mes de abril de 2013.

CIFRAS POR TRAMOS 
Si se miran las cifras por tramos, la media anual de siniestralidad de muertos y heridos graves en el corredor N-II/AP-7 en el tramo Vidreres – la Jonquera ha pasado de 35 a 19, una reducción del 46%. En el caso del corredor N-340/AP-7 en el tramo Altafulla – Vilafranca del Penedès, la media anual de siniestralidad de muertos y heridos graves ha pasado de 12 a 4,5, una reducción del 63%, y en el tramo Alcanar – Hospitalet de l’Infant, la media anual ha pasados de 17 a 10, una reducción del 39%. Finalmente, la media anual de siniestralidad de muertos y heridos graves en el corredor N-240/AP-2 en el tramo Montblanc – les Borges Blanques ha pasado de 3,7 a 3, lo que supone una reducción del 19%.