11 de diciembre de 2019 | Actualizado 6:41

Un estudio siembra dudas sobre el uso del GNL para reducir emisiones

La asociación española Gasnam ha defendido el uso del gas vehicular y ha solicitado que se utilicen metodologías más rigurosas en los análisis
Gasnam

El lobby medioambiental Transport & Environment (T&E) ha asegurado que los camiones propulsados con Gas Natural Licuado (GNL) son hasta cinco veces más contaminantes que los diésel. Para aseverarlo, se ha basado en un estudio holandés que ha realizado pruebas reales con esta tipología de vehículos. 

Estos resultados contradicen las afirmaciones de los fabricantes automovilísticos que establecen que los camiones a gas reducen las emisiones de óxido de nitrógeno (NOx) en más del 30%. En vista a los resultados de este nuevo informe, la federación europea ha afirmado que, por tanto, los gobiernos de la UE deberían dejar de fomentar la adopción de camiones a GNL contaminantes, “poniendo fin a los tipos impositivos extremadamente bajos de los que disfruta el gas fósil para el transporte en la mayoría de los países”. 

T&E critica la adopción de políticas europeas favorables a los vehículos pesados propulsados a gas

Según las conclusiones del estudio holandés, los tres camiones a GNL emitieron entre dos y cinco veces más NOx que el vehículo diésel con el resultado más bajo en la prueba en condiciones de conducción en una combinación de rutas por zonas urbanas, regionales y autovías. Al circular en pueblos y ciudades, los camiones a gas liberaron, de igual forma, entre 2 y 3,5 veces más NOx que los diésel con las emisiones más bajas. Los camiones propulsados por biometano (biogás) tendrían las mismas emisiones de contaminantes atmosféricos que los que funcionan a gas fósil, dado que las características del combustible son las mismas, según Transport & Environment. 

Las pruebas en carretera también han concluido que los tres camiones a gas probados producen niveles de emisiones de partículas comparables a los de los diésel. Además, según los cálculos de T&E, cuando se tiene en cuenta la extracción y el transporte del gas, incluyendo las fugas de metano, los camiones a GNL con encendido por chispa resultan más perjudiciales para el clima que el diésel, mientras que los camiones a gas HPDI únicamente ofrecen una pequeña mejora. A pesar de ello, el gas fósil utilizado en el transporte recibe el apoyo de los gobiernos de la UE con reducciones fiscales, exenciones de peajes y subvenciones, ha subrayado el lobby medioambiental. 

Más de 30 estudios corroboran que el gas natural reduce las emisiones de NOx del 90%, según Gasnam

En contraposición, la asociación española para el fomento del gas natural como combustible en el transporte (Gasnam) ha destacado la importancia de “utilizar una metodología rigurosa a la hora de comparar emisiones contaminantes para evitar que las interpretaciones puedan inducir a errores”. Según sus propios datos, “más de 30 estudios científicos han demostrado que el gas natural garantiza la calidad del aire reduciendo las emisiones de NOx del 90%, y las partículas del 75%”.