14 de octubre de 2019 | Actualizado 7:08

CMA CGM conjugará tres soluciones para cumplir con el IMO 2020

La naviera prevé utilizar buques propulsados por GNL, scrubbers y combustibles fósiles que cumplan con la nueva regulación
CMA CGM

La aplicación a partir de enero de la nueva regulación IMO 2020 por parte de la Organización Marítima Internacional (IMO) está provocando cambios en la industria marítima a nivel global. El último en anunciar cambios en su operativa ha sido el gigante marítimo CMA CGM, que optará por un mix de tres soluciones: incrementar su número de buques propulsado con gas natural licuado (GNL), instalar scrubbers en parte de su flota y utilizar combustibles fósiles que contengan el 0,5% o 0,1% de azufre. En esta línea, a finales de septiembre, la naviera estrenó el portacontenedores más grande del mundo impulsado por GNL.

CMA CGM ha recordado que el uso de combustibles bajos en azufre aumentará los costes en las operaciones. Por ello, como el resto de sus competidores, planea implementar una nueva referencia de precios en sus contratos en el corto y largo plazo. Según la nueva regulación, el límite de azufre deberá reducirse del 2,5% actual al 0,5%, limitación que se añade a la del 0,1% ya establecido en áreas de control de emisiones, más conocidas como zonas ECA.

La compañía comenzará a aplicar recargos a sus clientes por el IMO 2020 a partir de este mes de diciembre

Concretamente, en los contratos de hasta tres meses, CMA CGM aplicará un recargo mensual, efectivo a partir de diciembre de este año. Para contratos de una validez más larga, la naviera tomará como referencia el precio de este nuevo combustible, que será revisado de manera trimestral. Además, la compañía ha puntualizado que los fletes para los reefer serán el 20% más elevados que para la carga seca para el mismo tamaño de contenedores.

RUTA DEL ÁRTICO
Otra de las recientes medidas anunciadas por la naviera en materia de sostenibilidad hace referencia a la región Ártica. CMA CGM se ha comprometido a no utilizar la ruta del Mar del Norte que conecta Asia y Europa, mientras esta es navegable a causa del cambio climático. “Rico en su biodiversidad única y ampliamente inexplorado, el Ártico juega un rol esencial en la regulación de corrientes marinas y los patrones climáticos globales”, ha explicado. Por ello, ha justificado que “el uso de la ruta del Mar del Norte representará un peligro significativo” por “las numerosas amenazas que suponen los accidentes, las contaminación por el petróleo o las colisiones con el hábitat marino”.