22 de noviembre de 2019 | Actualizado 17:24

La moda del ‘camper way of life’

Las marcas se lanzan a captar clientes en un mercado en plena ebullición y multiplican modelos, opciones y equipamientos para lograrlo

Las furgonetas adaptadas para pernoctar, cocinar y comer en ellas, más conocidas como campervans, se han convertido en una tendencia con más adeptos cada día. Es el primer estadio para desembarcar en el mundo del caravaning, pero esta forma de viajar y turistear en furgoneta es ya un fin en sí mismo. Prueba de ello es el protagonismo que ha ganado en el mercado (sin ir más lejos, en el reciente Salón del Caravaning celebrado en Barcelona). Las marcas del sector del automóvil no son ajenas a esta moda y están contribuyendo a ella con la llegada de más modelos transformables y una mayor oferta de equipamiento, conscientes de que es un segmento en pleno auge.

Históricamente, Volkswagen ha reinado en el mundo de este tipo de vehículos. De hecho, fue pionera en el concepto con la icónica T1, el clásico de los clásicos en el universo camper, que comenzó a producirse en la década de 1950. A pesar de su histórico liderazgo y el poder del imaginario colectivo que vinculaba sus furgonetas al movimiento hippie, sus modelos posteriores no han dejado de sumar competidores en el mercado. Los tiempos de monopolio en este segmento son claramente cosa del pasado. Muchos otros fabricantes han dado pasos de gigante en la concepción de unidades camper, especialmente en los últimos años. Han aparecido fórmulas para cada bolsillo y para cada perfil del mercado: desde las más exclusivas y caras, hasta las de menores dimensiones y acabados más rudos. Cada potencial cliente tiene ya un elenco de marcas y modelos sobre los que elegir.

Entre toda la oferta disponible en el mercado, destacan especialmente las construcciones de Mercedes-Benz, que son, junto a las Volkswagen, el gran clásico del segmento y las que más equipamiento y opciones ofrecen a sus clientes. “Ya en 1977, el especialista en camper Westfalia creo la primera James Cook basada en una furgoneta Mercedes-Benz”, recuerdan desde la compañía alemana. Desde entonces, la relación del fabricante con los vehículos camper no ha hecho más que crecer hasta consolidar en 1996 su primer modelo Marco Polo. Conscientes de las oportunidades que presentaba el segmento camper hace años y que se ha confirmado en tiempos más recientes, el grupo Daimler, al que pertenece Mercedes-Benz, aumentó en 2001 su participación en Westfalia, compañía que este año celebra su 175 aniversario. Esta estrategia ha llevado al constructor a discutir el puesto de Volkswagen, que ha ocupado hasta ahora el epicentro del mercado, pero que se está diluyendo producto de la mayor oferta de la competencia, entre la que destaca Mercedes-Benz, sobre todo, en la gama alta.

Mercedes-Benz discute a Volkswagen de tú a tú en el mercado camper, especialmente en la gama alta

El mercado de furgonetas camper está creciendo a un ritmo del 30%, según Citröen, del grupo PSA. “Es notorio que la demanda de vehículos camperizados es cada vez mayor”, ha constatado Peugeot, la otra gran marca del grupo PSA. Desde Ford han asegurado también que “se trata de una actividad que cada día gana más adeptos y, muy particularmente, en las versiones de iniciación, más multifuncionales y asequibles”. Estas circunstancias son las que han llevado a estas marcas y a muchas otras como Toyota, Renault, Fiat, MAN o Nissan a desembarcar en la ola camper o a reforzar las configuraciones que ya ofrecían. Como ha reconocido Ford, “el repunte que este segmento ha sufrido en los últimos años, nos ha llevado a reforzar nuestra presencia y, desde 2016, somos más proactivos en un mercado en clara expansión”.

Tal es el crecimiento, que incluso empiezan a proliferar opciones camper en pickups o en furgonetas de menores y de mayores dimensiones a las utilizadas hasta la fecha. Nunca han existido tantas opciones para este tipo de vehículos camper, de los que se valoran, obviamente, la libertad que ofrece y la versatilidad, puesto que permiten un uso prácticamente diario y también evitar la obligación de acudir con ellos a campings durante su utilización por ocio vacacional. Ahora bien, la proliferación de oferta no está afectando proporcionalmente a los precios y, lejos de lo que pudiera parecer, subirse a la moda camper es de todo menos económico, o al menos, no todo lo barato que uno pudiera llegar a pensar. Eso sí, los constructores se están asegurando de que haya posibilidades para adaptarse a diversos presupuestos.