10 de diciembre de 2019 | Actualizado 21:37

El tráfico de contenedores del puerto de Rotterdam crece el 3,8% hasta septiembre

La evolución del movimiento de mercancías en el primer puerto de la UE muestra síntomas de deterioro, como ya se había previsto en julio
Los contenedores apuntalan el crecimiento de Rotterdam | Puerto de Rotterdam

El puerto de Rotterdam ha registrado un crecimiento sostenido del tráfico de contenedores hasta el final del tercer trimestre del presente año. Según los datos del enclave holandés, el número de teus alcanzados entre enero y septiembre roza los 11,2 millones, lo que supone un incremento del 3,8% con respecto al mismo periodo de 2018. Por lo que respecta al tráfico portuario total, el puerto de Rotterdam ha canalizado 353,5 millones de toneladas en el mencionado periodo, el 1% más que en el mismo espacio de tiempo del año pasado. La autoridad portuaria holandesa ha señalado que este crecimiento ha sido impulsado principalmente por el movimiento de contenedores, petróleo, Gas Natural Licuado (GNL) y biomasa, mientras que en el lado contrario se encuentra, principalmente, la reducción del carbón.

El tráfico de contenedores creció principalmente en los dos primeros trimestres y se estabilizó en el tercero

El incremento en el tráfico de contenedores tuvo lugar principalmente, según explica el puerto de Rotterdam, en los primeros seis meses del año, estabilizándose en el tercer trimestre. La desaceleración general en el crecimiento del comercio mundial y una caída en el volumen de transporte marítima de corta distancia que se envía al Mediterráneo Oriental son los factores que explican esta estabilización, tal y como apunta el enclave holandés. En cuanto al tráfico rodado (Ro-Ro), la evolución de estos nueve meses ha sido discontinua, fuertemente influida por el Brexit. El puerto de Rotterdam ha manifestado que en “el periodo previo a la fecha inicial del Brexit, se acumularon muchas existencias adicionales durante el primer trimestre. Tras el aplazamiento hasta el 31 de octubre, los volúmenes disminuyeron entre abril y agosto. Volvió el crecimiento en septiembre y es previsible que éste continúe repuntando en octubre, en el periodo previo a la nueva fecha del Brexit”.

La incertidumbre sobre el Brexit ha marcado la evolución discontinua del tráfico Ro-Ro en el puerto de Rotterdam

Los graneles sólidos alcanzaron un total de 55,9 millones de toneladas en el periodo, el 1,4% menos que el pasado ejercicio. El mineral de hierro ha crecido el 2% en este espacio de tiempo, pero el crecimiento tuvo lugar “principalmente durante los primeros seis meses del año. Las dudas en la economía alemana han llevado a menos cargas en los últimos meses”, han destacado desde el puerto holandés, que ha añadido que la razón “principal es la desaceleración en la producción de automóviles”. El carbón, por su parte, ha caído bruscamente tras un fuerte comienzo de año, motivado por el bajo precio en ese momento. Este descenso “se debe a la fuerte disminución de la proporción de carbón y lignito en la generación de energía en Alemania y al trabajo de mantenimiento de las centrales eléctricas de Maasvlakte”. La biomasa ha continuado su fuerte crecimiento (+84%) y el granel agroalimentario ha mantenido las cifras del año pasado prácticamente sin cambios, han desgranado fuentes del puerto de Rotterdam.

La biomasa y el Gas Natural Licuado han registrado crecimientos significativos entre enero y septiembre

Los graneles líquidos han mantenido las cifras casi iguales al volumen alcanzado el año pasado, destacan desde el puerto holandés. Se registraron un total de 159,5 millones de toneladas, gracias al incremento del crudo, que fue del 2,8% entre enero y septiembre, por el aumento de la producción de las refinerías de Rotterdam y Amberes (Antwerp, Bélgica) que se abastecen a través del enclave portuario. En cambio, los derivados del petróleo se han desacelerado más del 10% por la reducción del comercio mundial de fueloil, ha explicado la autoridad portuaria. El GNL, por su parte creció el 46% hasta el fin del tercer trimestre, debido al mayor consumo europeo de gas producido en la región atlántica. Rotterdam afianza así su posición como hub para el Gas Natural Licuado.