29 de enero de 2020 | Actualizado 22:06

La guerra comercial EEUU-China redibuja los flujos marítimos mundiales

Una parte del comercio sujeto a aranceles acabará en manos de otros países y el Sudeste Asiático y, en menor medida, Europa del Este se beneficiarán de ello
Puerto de Los Angeles

El transporte marítimo de mercancías, el de mayor relevancia mundial en términos de volumen, ha crecido el 2,7% en 2018, según el último estudio del sector elaborado por Unctad (Review Maritime Transport 2019). El organismo dependiente de Naciones Unidas recuerda que esta tasa de crecimiento se sitúa por debajo de la media anual del 3% registrada en el periodo 1970-2017 y muy alejada del 4,1% alcanzada en 2017. El estudio subraya el impacto de la guerra comercial EEUU-China y otros elementos geopolíticos de inestabilidad como algunas de las principales causas de esta contracción en el crecimiento. Sin embargo, también apunta que la aplicación de aranceles mutuos entre Estados Unidos y China, y en menor medida con Europa, está reorientando los flujos marítimos globales.

Las primeras etapas de este periodo marcado por el proteccionismo y la implantación de aranceles han sufrido un alto grado de incertidumbre que ha suavizado el aumento del tráfico marítimo global. Ahora bien, Unctad estima que más del 80% del comercio afectado por los aranceles de Estados Unidos y China será absorbido por otros países, “con la Unión Europea preparada para obtener los mayores beneficios a través del aumento de las exportaciones”, según las previsiones del organismo internacional.

Las empresas de EEUU solo captarán el 6% de las exportaciones chinas sujetas a los nuevos aranceles

De hecho, el estudio estima que de los 250.000 millones de dólares (223.800 millones de euros) en exportaciones chinas sujetas a aranceles de los Estados Unidos desde septiembre de 2018, aproximadamente el 82% será capturado por empresas en otros países. Según los datos de Unctad, las compañías chinas retendrán aproximadamente el 12% y las empresas estadounidenses recuperarán solo el 6%, un porcentaje exiguo si se recuerda que el presidente de EEUU, Donald Trump, justificó la escalada arancelaria para dar cumplimiento a su eslogan electoral ‘America First’. Las oportunidades para captar parte de ese comercio recaerán en Europa del Este y, especialmente, en el Sudeste Asiático, una zona que ya en las últimas décadas se ha posicionado como alternativa a China, pero que ahora verá acelerado ese proceso por los aranceles.

En sentido inverso, de los aproximadamente 85.000 millones de dólares (76.100 millones de euros) en exportaciones de los Estados Unidos sujetos a aranceles impuestos por China, alrededor del 85% será absorbido por empresas de terceros países. En este contexto, aparecen nuevas oportunidades también para países como Canadá, Japón o México y, en menor medida, para India, Pakistán, Filipinas y Vietnam, han citado desde Unctad.