15 de diciembre de 2019 | Actualizado 10:11

Barcelona concesionará un espacio de 23 hectáreas para el tráfico de vehículos

El inicio de los trámites de la concesión de esta superficie, ubicada en la antigua terminal de Tercat, está previsto para el próximo ejercicio
El espacio a concesionar se encuentra a la izquierda de la imagen, junto a las instalaciones de Autoterminal | Autoridad Portuaria de Barcelona

La Autoridad Portuaria de Barcelona trabaja en estos momentos para fijar los términos y condiciones de una concesión de 23 hectáreas destinada al tráfico de automóviles. Las estimaciones apuntan a que los trámites se dicho proceso se iniciarán el próximo ejercicio. Las actuales terminales del puerto de Barcelona especializadas en este segmento de tráfico, Autoterminal y Setram, han utilizado la zona a concesionar para operaciones puntuales, sobre todo de transbordo, desde 2012.

El espacio, que dispondrá de una capacidad de hasta 11.500 unidades, se encuentra en los terrenos que anteriormente ocupaba la terminal de contenedores de Tercat (Hutchison Ports) antes de concentrar su actividad en el muelle Prat. “Al desaparecer la terminal de contenedores, se ganaron dos puntos de atraque más para barcos oceánicos, que han permitido mejorar la operatividad del puerto y han evitado las esperas de car carriers por falta de atraque”, ha explicado el commercial manager del puerto de Barcelona, Lluís París.  

El puerto de Barcelona ha consolidado operativas no marítimas para vehículos en los últimos años

“Está llegando el momento de presentar al mercado este espacio en concesión”, ha reconocido el commercial manager del puerto de Barcelona. Si bien, “ya veremos exactamente cómo se articulará y con qué periodo de tiempo, pero es interesante que se mantenga esta apuesta por el tráfico de automóviles, que no deja de ser un apoyo a los fabricantes de coches y que favorece al clúster de la automoción en Catalunya”, ha añadido. 

“Todo el Norte de Europa está extraordinariamente saturado y muchos operadores europeos nos visitan y nos solicitan estar presentes aquí”, ha reconocido Lluís París. Por ello, aunque “tenemos unas terminales que funcionan muy bien, lo que queremos es incrementar tráfico, no poner más terminales porque sí”. Por tanto, ha continuado, “se trata de crear nuevos tráficos, ya sea de importación, y aquí el vehículo eléctrico tiene un papel relevante, o ya sea el de exportación”. En este último caso, el puerto de Barcelona está realizando una labor de búsqueda por Europa de posibles clientes para que puedan utilizar como hub para sus vehículos.

UN PUERTO INTERMODAL PARA VEHÍCULOS
El puerto de Barcelona cerró el año 2018 con un tráfico aproximado de 900.000 vehículos. “Solo contamos los coches de operativa marítima, pero estamos haciendo más de 60.000 coches en transporte terrestre, que vienen en tren y se van en camión u otros que llegan en camión y salen en tren”, ha señalado Lluís París. En este sentido, “somos un puerto intermodal y estos coches sin operativa marítima son muy importantes, generan mucho trabajo y una actividad de distribución de la que la mayoría de empresas de camiones que tienen base en Barcelona se están beneficiando”. El commercial manager del puerto catalán ha recordado que “bajan bastantes vehículos de Alemania en tren y empresas de aquí utilizan estos servicios ferroviarios, que de otra manera volverían vacíos, para transportar coches a Polonia, Hungría, Sur de Alemania o Norte de Francia”. Estas operativas son “muy importantes, damos más opciones a los clientes que coger un barco, porque también pueden subirse al tren” desde el puerto de Barcelona.