4 de abril de 2020 | Actualizado 17:13

El puerto de Tarragona trabaja para operar la ZAL en 2021

La infraestructura logística ha recibido ya el visto bueno de la comisión de Urbanismo de Tarragona y ya se han interesado empresas por ubicarse en ella
Imagen virtual de la futura ZAL del puerto de Tarragona | Autoridad Portuaria de Tarragona

La comisión de Urbanismo de Tarragona ha aprobado de manera definitiva el proyecto de la Zona de Actividades Logísticas (ZAL) del puerto de Tarragona, después de casi 30 años desde la adquisición de los terrenos por parte de la autoridad portuaria. Desde la entidad se prevé que las primeras empresas que se instalen en la ZAL empiecen a operar en 2021. A partir de ahora, el enclave inicia la redacción del proyecto de urbanización de los 900.000 metros cuadrados de superficie que representan esta zona dentro del recinto portuario y situada en el término municipal de Vila-seca, y, de manera paralela, también su comercialización. Según el presidente del puerto de Tarragona, Josep Maria Cruset, “tenemos muchas empresas interesadas en ubicarse en esta zona, aunque no podemos dar ningún nombre hasta que cerremos las negociaciones”.

Cruset ha presentado la ZAL este jueves, acompañado del consejero de Territori i Sostenibilitat de la Generalitat de Catalunya, Damià Calvet, y del alcalde de Vila-seca, Pere Segura. Para Calvet, la construcción de la ZAL “tiene que suponer un salto de escala para el puerto de Tarragona, incrementando su actividad y consolidándose como un verdadero hub euromediterráneo”. La nueva ZAL supondrá un crecimiento del 20,4% del espacio actual para actividades logísticas del puerto de Tarragona y un impacto positivo en sus tráficos marítimos que la entidad calcula entre 2,7 y 4,6 millones de toneladas más por año. Permitirá el desarrollo de espacios de entre 8.000 y 166.000 metros cuadrados para naves y almacenes cubiertos, en función de las necesidades de las empresas que actúen como concesionarias. 

El proyecto contempla la construcción de naves logísticas de entre 8.000 y 166.000 metros cuadrados

La ZAL está pensada prioritariamente para actividades estrechamente vinculadas al tráfico marítimo y a productos con valor añadido, como productos manipulados, postindustriales y precomerciales o servicios de embalaje, etiquetaje o paletización de cargas. Este espacio también está diseñado para convertirse en un centro de transferencia de carga de mercancías, cross-docking, “que aportará valor añadido a los tráficos del puerto gracias a su situación estratégica con conexiones que mejorarán los servicios actuales”, según ha señalado Cruset. Con acceso ferroviario directo y conexión con el Corredor Mediterráneo, la infraestructura está situada a menos de un kilómetro de la terminal intermodal La Boella y de la terminal de contenedores del enclave portuario. Por carretera, conecta con los principales ejes terrestres: A-7, AP-7 y A-27.

CRONOGRAMA DE INVERSIONES
La ZAL es un proyecto con casi 30 años de historia, dado que los primeros terrenos se adquirieron a principios de los 90, que supone una inversión de 72,8 millones de euros. Desde entonces, la inversión realizada ha ascendido a 31 millones de euros: 22,5 de la compra de los terrenos, 2,3 millones de accesos ferroviarios, 2,1 millones de accesos viarios y 4,1 millones relativos a otras obras de superestructura y adecuación del espacio. Para el periodo 2020-2023, se prevé una inversión de 30 millones de euros, 20 de los cuales se destinarán a desarrollo urbanístico y los 10 restantes a la configuración de la primera fase de los accesos viarios y ferroviarios. Los 11,8 millones de euros restantes hasta alcanzar el total corresponden a la ampliación y mejora de las comunicaciones previstas para después del año 2023.