14 de agosto de 2020 | Actualizado 12:24

El transporte marítimo en España supera en CO2 a los coches de las 30 ciudades principales

Los navieros europeos difieren del estudio de Transport & Environment en la manera de lograr los objetivos de descarbonización del sector
MSC se sitúa en el top 10 de compañías europeas que más contaminan | MSC

España se ha posicionado como el segundo país de la UE con más emisiones de dióxido de carbono (CO2) con origen en el transporte marítimo, solo por detrás de Holanda. Según un reciente estudio de la organización Transport and Environment (T&E), los buques que escalan en los puertos españoles han sido responsables de un total de 17,1 millones de toneladas de CO2 en 2018. De esta manera, la cifra ha superado al total de emisiones de coches en las 30 mayores ciudades españolas, que han sumado 12,2 millones de toneladas en el último año. Por su parte, Holanda han registrado un total de 19,91 millones de toneladas de CO2 en el periodo producto de su actividad marítima y el tercero de la lista, el Reino Unido, ha sumado 14,17 millones de toneladas.

El estudio también revela que el CO2 emitido por los buques es mayor o comparable al de los vehículos de pasajeros en Holanda, Bélgica, Noruega, Letonia y Estonia. Mientras que en Francia, Alemania, el Reino Unido, España, Suecia y Finlandia las emisiones del transporte marítimo han sido más altas en diez o más grandes ciudades de cada país. El transporte marítimo de mercancías es el único sector que actualmente no contribuye a los objetivos de reducción de emisiones de la UE, según ha recordado T&E, lo que dificulta el cumplimiento de los objetivos del Tratado de París. A este respecto, la industria marítima ha emitido unos 139 millones de toneladas de CO2 en 2018 y ha aumentado sus niveles el 19% desde 1990.

139 millones de toneladas de CO2

La industria marítima en Europa ha emitido unos 139 millones de toneladas de CO2 en 2018

Concretamente, 59 millones de toneladas han correspondido al transporte de mercancías en contenedor, lo que equivale al total de las emisiones de vehículos en Italia; 53 millones a buques de carga a granel, equiparable al total de emisiones de los sectores de la electricidad y calefacción pública de Dinamarca, Irlanda, Suecia, Austria, Noruega, Croacia, Chipre, Eslovaquia y Eslovenia; y 20 millones a cruceros y ferries, similar a las emisiones de vehículos de pasajeros en Los Países Bajos. Además, siete millones de emisiones de dióxido de carbono adicionales serían atribuibles a otros sectores.

En este sentido, el informe ha señalado que se produce una brecha entre las normas de diseño de los buques y las condiciones reales en que estos operan. A causa de esta, según T&E, la mitad de las navieras de la UE emitieron unos 22 millones de toneladas más de CO2 en 2018 de lo que deberían según sus estándares de diseño. Por ello, la organización ha criticado el uso del diseño de los barcos como herramienta regulatoria para descarbonizar el sector es inadecuado. Esta brecha entre la teoría y la práctica se debe a factores como el tiempo meteorológico, las condiciones del mar o la velocidad de las operaciones, entre otros.

ADOPCIÓN DE MEDIDAS
Para revertir esta situación, el estudio recomienda extender el sistema de comercio de las emisiones de la UE para cubrir los gases de efecto invernadero del sector marítimo, así como establecer un European Maritime Climate Fund que reinvierta en el sector. Lo recaudado podría así ser usado para financiar la implantación de tecnologías de ahorro de energía en buques, infraestructuras de carga de cero emisiones de carbono en los puertos y el desarrollo de combustibles de cero emisiones para los barcos.

“Las medidas regionales para una industria global, igual que el comercio de emisiones de la UE, no son la mejor manera de proceder”
Martin Dorsman Secretario general de ECSA

El informe elaborado por Transport & Environment también recomienda que los estándares operacionales de CO2 para el transporte marítimos de mercancías de la UE, tanto doméstico como internacional, se tengan en cuenta bajo el ámbito de la regulación Monitoring, Reporting and Verification (MRV), aplicable desde 2015. Por último, sugiere incluir las emisiones registradas en la MRV en los objetivos de descarbonización de la UE para 2030 y 2050.

“En línea con el objetivo de T&E, la industria del transporte marítimo quiere reducir sus emisiones de CO2, con el objetivo de descarbonizar este siglo tan rápido como sea posible”, ha comentado el secretario general de la asociación europea de armadores (European Community Shipowners’ Associations, ECSA), Martin Dorsman. “Pero diferimos con ellos en la mejor manera de conseguirlo”, ha reconocido. “Las medidas regionales para una industria global, igual que el comercio de emisiones de la UE, no son según nuestro parecer la mejor manera de proceder, ya que las medidas regionales son subóptimas y distorsionan la igualdad de condiciones”, ha explicado Dorsman. Por ello, ha reclamado una aplicación global de las normativas. “El cambio climático, como emergencia global, necesita una estrategia global”. Asimismo, Dorsman ha señalado que “debemos jugar un papel predominante en asegurar que se cumplen los objetivos de reducción de la Organización Marítima Internacional (IMO) de manera constructiva y equilibrada”.

LA LISTA DE NAVIERAS MÁS CONTAMINANTES
El estudio de T&E también ha revelado que la naviera MSC se ha posicionado en el octavo puesto de todas las compañías europeas que más contaminan. Esta ha sido responsable de unos once millones de toneladas de CO2 de las operaciones registradas por la MRV, según los cálculos de la entidad ecologistca. El top 10 está compuesto por plantas térmicas de carbón europeas, aunque el décimo puesto lo ocupa la aerolínea Ryanair, con 9,9 millones de toneladas de CO2 emitidas en 2018. A su vez, entre las navieras portacontenedores más contaminantes se encuentran Maersk o CMA CGM. El estudio también asegura que aproximadamente el 20% del CO2 emitido por el sector marítimo en la UE procede de buques que transportan combustibles fósiles, carbón, petróleo crudo y gas natural licuado (GNL). Además, en Francia, Noruega y Letonia esta cifra figura por encima de un tercio del total de emisiones marítimas nacionales.