15 de agosto de 2020 | Actualizado 14:59

El ‘shipping’ precisa de más innovación en buques transoceánicos sostenibles

Las navieras abogan por incrementar las inversiones en innovación y desarrollo para construir buques que cumplan con los requisitos de la IMO para 2030
De izquierda a derecha: Simon Bennett, Manuel Carlier y Martin Dorsman | C.G.

El sector naviero ha evidenciado la creciente necesidad de innovación y desarrollo para la comercialización de buques que permitan cumplir con los requisitos de la IMO para 2030 y que, a la vez, sean eficientes en viajes transoceánicos. La Cámara Naviera Internacional , (ICS, International Chamber of Shipping), la Asociación Europea de Navieras (ECSA) y la Asociación de Navieros Españoles (Anave) se han reunido en la COP25, la Conferencia de las Naciones Unidas sobre el Cambio Climático, para poner sobre la mesa cómo llevar a cabo una futura descarbonización del transporte marítimo. 

Durante este encuentro, el vicesecretario general de ICS, Simon Bennett, ha destacado que “acelerar la investigación y el desarrollo de las tecnologías de cero carbono y los sistemas de propulsión que se pueden aplicar en los buques transoceánicos debe ser el núcleo de la estrategia de la IMO”. Según los datos de la Organización Marítima Mundial (IMO), se han reducido las emisiones de CO2 en el 8% desde 2008. No obstante, el comercio marítimo ha crecido el 25%, por lo que es necesario “encaminar el sector hacia la descarbonización completa”, ha subrayado el vicesecretario de ICS. La estrategia adoptada en abril de 2018 por la institución internacional compele a las navieras a mejorar la eficiencia en el 40% de cara a 2030, en comparación con 2008. Asimismo, deberán haberse reducido las emisiones de efecto invernadero al menos el 50% para 2050.

“El desarrollo de las tecnologías de cero carbono debe ser el núcleo de la estrategia de la IMO”
Simon Bennett Vicesecretario general de ICS

El visecretario ha recordado, además, que la IMO ya ha adoptado un paquete con medidas con el fin de crear una regulación global en el sector marítimo. De hecho, la última modificación de la EEDI (Energy Efficiency Design Index) de este año demanda que “los nuevos portacontenedores sean, por lo menos, el 50% más eficientes a partir de 2022”, ha señalado Bennett. 

En la misma línea de los ambiciosos objetivos de reducción de CO2 que los Estados miembros de la IMO acordaron el año pasado, la organización adoptará un nuevo paquete de normas en 2020, enfocadas en la eficiencia operativa del combustible y la optimización de la velocidad. “Esto debería asegurar nuevas reducciones de CO2 para 2023”, ha añadido el vicesecretario de ICS. Para Bennett, la principal prioridad del sector es fomentar la aplicación de este ambicioso objetivo para 2050, independientemente del crecimiento del comercio por vía marítima, y con el objetivo posterior de lograr una descarbonización completa.

“Necesitamos que la UE desempeñe un papel proactivo y respalde las normas internacionales”
Martin Dorsman Secretario general de ECSA

A continuación, el secretario general de ECSA, Martin Dorsman, ha hecho hincapié en que la emergencia climática es una crisis global y necesita una estrategia global. “Realmente necesitamos que la Unión Europea desempeñe un papel proactivo y respalde el desarrollo y la adopción de ambiciosas normas internacionales y su aplicación en todo el mundo”, ha declarado el secretario general de ECSA. Asimismo, ha destacado que el sector necesita urgentemente nuevas tecnologías y combustibles alternativos. La UE puede apoyar la investigación y el desarrollo, promoviendo fondos más adecuados para el sector del transporte marítimo y el clúster marítimo portuario al completo. “Europa debe apoyar nuevos proyectos piloto y favorecer el despliegue de infraestructuras para el abastecimiento de los nuevos combustibles en los puertos de la UE”, ha manifestado Martin Dorsman.

Finalmente, el director general de Anave, Manuel Carlier, ha presentado varios casos de éxito de descarbonización en el transporte marítimo. Carlier ha recordado que este es el modo de transporte con menores emisiones de CO2 por tonelada-kilómetro. “Al promover el cambio de carga y pasajeros de la carretera y el aire al mar, reduciremos efectivamente las emisiones de CO2”, ha concluido Carlier.