29 de marzo de 2020 | Actualizado 13:21

Repsol producirá más de 720.000 toneladas de fueloil bajo en azufre este año

La compañía energética ya ha comercializado hasta la fecha cerca de 150.000 toneladas de carburante bajo en azufre en España
Repsol

Las refinerías de Repsol producirán este año un volumen de entre 720.000 toneladas y 1,2 millones de toneladas de fueloil bajo en azufre (VLSFO, Very Low Sulphur Fuel Oil). “Con la aplicación de la IMO 2020, esperamos producir entre 60.000 y 100.000 toneladas al mes en nuestras refinerías de España y Perú, un volumen que variará en función de la coyuntura del mercado”, ha manifestado el director de Programación, Logística y Venta a Operadores de Refino de la compañía energética, Juan Carlos Ramírez.

Repsol ha estado trabajando en este nuevo carburante para cumplir con las directrices de la IMO desde 2018. “Cuando se regularon las nuevas especificaciones para combustibles marinos, la compañía puso en marcha un equipo de trabajo multidisciplinar integrado por expertos de los departamentos de Refino, Trading y el centro de investigación Repsol Technology Lab”, ha recordado la energética. En diciembre de 2018, produjo su primer lote de VLSFO y en 2019, todavía sin la restricción de azufre en vigor, casi 200.000 toneladas de este combustible se fabricaron en las refinerías de Tarragona, A Coruña y Lima (Perú).

Las refinerías de Tarragona, A Coruña y Lima fabricaron 200.000 toneladas de carburante bajo en azufre en 2019

La compañía ya ha vendido hasta la fecha cerca de 150.000 toneladas de VLSFO en España, donde realiza suministros de bunker en los puertos de Algeciras, Barcelona y Valencia, habitualmente por medio de gabarra. Según ha explicado Repsol, “también trabaja para abastecer VLSFO a través de tubería en Ferrol y A Coruña, y en la logística para ofrecer este suministro con camiones cisterna y ampliar así su distribución”.

Fuera de Europa, ofrece servicio de bunkering en Perú y en Singapur. En este último, clave en el tráfico marítimo global, Repsol ha comercializado cerca de un millón de toneladas de VLSFO en 2019. Asimismo, Repsol ofrece en el puerto de Callao (Perú) producto con la nueva especificación producido en la refinería de La Pampilla. “La compañía pretende aumentar durante 2020 esta actividad global, que ha permitido, además, potenciar otras líneas de negocio, como la oferta en el mercado de otros productos y componentes bajos en azufre”, ha señalado la energética española. Adicionalmente a este nuevo combustible (VLSFO), Repsol produce en sus refinerías un volumen anual aproximado de 1,75 millones de metros cúbicos de gasoil de 0,1% de azufre, que, como recuerda la compañía, puede usarse también como combustible marino.

LOS EFECTOS COLATERALES DEL IMO 2020 EN EL BUNKERING
La llegada de la IMO 2020 implica también cambios en el bunkering más allá de la mayor demanda de fueloil bajo en azufre. Una parte pequeña de la demanda actual de carburantes con alto contenido en azufre se mantendrá, pues los armadores también han optado por la instalación en sus buques de sistemas depuradores que eliminan las emisiones de SOx (conocidos como ‘scrubbers) para seguir utilizando este tipo de combustible. Sin embargo, “se trata de una solución costosa y la disponibilidad de estos dispositivos es limitada”, ha constatado Repsol. En todo caso, “crecerá la demanda global de gasoil marino, un destilado que se ajusta a la nueva normativa como alternativa al VLSFO”.

La drástica caída de la demanda de HSFO ha producido que su precio en el mercado se vea muy reducido, así como el de los crudos que dan lugar a este producto (crudos pesados y medios con alto azufre). Por otra parte, el incremento de la demanda de gasoil marino provocará un aumento del precio de los gasóleos en el mercado, según las previsiones de Repsol.

En este escenario, “las refinerías más competitivas, y especialmente aquellas con alta capacidad de conversión para transformar las fracciones más pesadas del crudo en productos de mayor valor añadido y con elevada producción de destilados (gasóleos y keroseno), pueden llegar a capturar un margen extra, por utilizar crudos pesados con un precio descontado y beneficiarse de los mayores precios de los gasóleos”, ha explicado la empresa española.