7 de julio de 2020 | Actualizado 6:09

Los fabricantes de vehículos buscan soluciones para acabar con el silencio de los eléctricos

La normativa europea obliga a incorporar el sistema de aviso acústico a todos los vehículos híbridos o eléctricos desde julio de 2019
El modelo eléctrico de MAN Trucks eTGM | MAN Trucks

La reducción de accidentes viales impera sobre la necesidad de reducir la contaminación acústica producida por los vehículos de combustión en las ciudades. Así lo ha decidido una normativa europea, que obliga a que todos los vehículos eléctricos e híbridos de nueva homologación incluyan un sistema de aviso acústico para evitar accidentes en las urbes. Su aplicación será vigente a todos los vehículos a partir del 1 de julio de 2021, por lo que los fabricantes de vehículos dudan sobre cómo desarrollar nuevos sistemas para generar “ruido” ambiental. 

Esta regulación permite cierto margen de adaptación a sus modelos existentes en todas sus gamas para que puedan incluir el sistema de aviso acústico. Según subraya la normativa europea sobre el sistema de aviso acústico de vehículos (SAAV), a partir del 1 de julio de 2019, los fabricantes de vehículos deberán instalar este dispositivo “en todos los tipos nuevos de vehículos eléctricos híbridos y eléctricos puros”. La norma afecta a todos los vehículos de las categorías M y N: es decir, de transporte de pasajeros, pero también de mercancías, que pasará a ser obligatoria en 2021. 

La norma afecta a todos los vehículos de las categorías M y N: es decir, de pasajeros, pero también mercancías

El reglamento establece que el método de producción del sonido deberá ser generado automáticamente en el rango mínimo de velocidad del vehículo desde el arranque hasta los 20 km/h, así como durante la marcha atrás. Asimismo, también será aplicable cuando el vehículo esté equipado con un motor de combustión interna en ese rango de velocidades.

En cuanto a sus características, estará provisto de un interruptor al que el conductor del vehículo podrá acceder para su bloqueo y desbloqueo. Respecto al tipo y volumen del sonido, la regulación apunta que deberá ser “continuo de manera a informar a peatones y usuarios de la vía pública de que un vehículo está funcionando”. El sonido deberá indicar “fácilmente” el comportamiento del vehículo y deberá ser similar al sonido de un vehículo de la misma categoría equipado con un motor de combustión interna. 

No obstante, dicha normativa también señala que se podrá revisar este acto “para incluir requisitos más precisos sobre las prestaciones de los SAAV o los sistemas de seguridad activos”. En este sentido, Mercedes-Benz Trucks ha reconocido no haber iniciado aún el desarrollo de esta tecnología, pues señala que en la normativa no está bien definido sobre cómo deberán ser esos sistemas, y que, por tanto, no darán el paso hasta que las indicaciones se den “en firme”. Esta posición se repite en la mayoría de los fabricantes. La marca de vehículos pesados tiene previsto iniciar la producción en serie del modelo eléctrico eActros en 2021, así como la producción de su furgoneta eléctrica eSprinter, los cuales deberán incorporar próximamente este sistema de manera obligatoria. 

40% más de accidentes

La probabilidad de choque con un peatón aumenta el 40% en el caso de los vehículos silenciosos, según la ONCE

Un problema recurrente para el reparto eléctrico es la falta de puntos de recarga, así como de ofertas de vehículos eléctricos diseñados para la distribución de mercancías. Para solventarlo, MAN Trucks lanzó en 2019 su primer un camión eléctrico en España, pensado principalmente para la distribución urbana. No obstante, este modelo tampoco incluye el sistema de alerta acústica, puesto que según ha declarado MAN Trucks, “las homologaciones de los modelos se han realizado antes de la fecha obligatoria”. Asimismo, el fabricante sí planea su desarrollo, que se realizará directamente desde la planta alemana para su futura implantación en sus nuevos modelos. 

Esta medida para el desarrollo de sistemas de alerta acústica ha sido propulsada, principalmente, por las asociaciones europeas de personas con algún tipo de deficiencia visual, ya que entienden que los vehículos eléctricos e híbridos “implican un mayor riesgo”. Según un estudio de la ONCE, la probabilidad de atropello aumenta el 40% cuando los vehículos son silenciosos. Otro estudio elaborado por la Universidad de California advierte que el vehículo eléctrico o híbrido necesita estar un 74 % más cerca del sujeto para que sea percibido mediante señales acústicas, en comparación con sus homólogos de combustión.

UNA ALTERNATIVA SILENCIOSA AL SISTEMA SAAV
El Think Tank Movilidad de la Fundación Corell ha valorado que esta medida podría haberse evitado con otro tipo de soluciones silenciosas. Por ejemplo, el grupo de expertos ha señalado que actualmente todos los vehículos modernos llevan incorporados un radar de detección de peatones “que incluso frenan el vehículo si este sistema evalúa que pudiera producirse un accidente”. En su opinión, los vehículos eléctricos e híbridos también deberían incluir estos sistemas de prevención de forma obligatoria y “ser tan habituales como el cinturón de seguridad”. 

“Sería preferible instalar sistemas de prevención silenciosos basados en tecnología radar”
Think Tank Movilidad de la Fundación Corell

Una alternativa “ruidosa” a la implantación de este sistema sería el uso de dicho sistema radar con un sonido de claxon a la hora de detener el vehículo. En este sentido, el think tank ha apuntado que “sería preferible instalar sistemas de prevención silenciosos basados en tecnología radar que incrementar la contaminación acústica de la ciudad”. Implementar un “sonido permanente” sólo incrementará el nivel general de ruido, pues “en una circulación en la que conviven vehículos tradicionales de combustión y vehículos silenciosos puede que ni siquiera se perciba”, han subrayado. Según un estudio del Observatorio de Salud y Medioambiente del Instituto DKV de la Vida Saludable, el 80% de la contaminación acústica que existe en las ciudades proviene del tráfico sobre ruedas.