8 de agosto de 2020 | Actualizado 16:37

Los empresarios de Aragón, Catalunya y Valencia reivindican sus infraestructuras estratégicas

Las organizaciones empresariales de las tres regiones han acordado dar continuidad a estos encuentros para articular un programa común
Josep Sanchez Llibre, Salvador Navarro y Ricardo Mur | CEV

La Confederación Empresarial de la Comunidad Valenciana (CEV), Foment del Treball y la Confederación de Empresarios de Aragón (CEOE Aragón) han reivindicado en un encuentro celebrado en Benicarló (Castellón) aquellas infraestructuras comunes que consideran estratégicas para seguir siendo competitivos. Los presidentes de las tres organizaciones, Salvador Navarro (CEV), Josep Sánchez Llibre (Foment) y Ricardo Mur (CEOE Aragón) han solicitado que el grado de inversión en infraestructuras vaya acorde al peso que representan las tres comunidades a escala estatal. En 2018, último año con datos disponibles, se ejecutó por la administración central en las tres autonomías únicamente el 20,7% de la inversión pública regionalizable.

Las asociaciones han insistido en que las inversiones vayan a infraestructuras con el mayor retorno económico

Este dato contrasta con los casi 14 millones de habitantes de la Comunidad Valenciana, Catalunya y Aragón que representan el 30% de la población del país y el 30% del total de la población activa. Las organizaciones empresariales han destacado que el 32% del total de las empresas del país están situadas en sus territorios y su aportación al PIB nacional llega al 31% del total. Asimismo, el 41% del total de las importaciones y exportaciones españolas tienen origen o destino en estas tres comunidades, han apuntado. Desde las tres organizaciones empresariales se ha insistido en la necesidad de que las inversiones vayan dirigidas a aquellas infraestructuras con una mayor capacidad de retorno económico, social y que contribuyan a un desarrollo más sostenible. Los tres presidentes han acordado dar continuidad a estos encuentros con próximas reuniones en Aragón y Catalunya para articular una estrategia común en beneficio de las empresas de las tres comunidades.

Los empresarios han destacado la necesidad de reforzar los accesos terrestres en los puertos del Mediterráneo

Los empresarios han calificado como estratégicas para el crecimiento económico de las tres autonomías y del resto de España diferentes infraestructuras. En concreto, se han referido a los corredores ferroviarios. En el caso del Corredor Mediterráneo, han destacado que las obras no avanzan al ritmo deseado, y tampoco en el Corredor Cantábrico-Mediterráneo, que permitiría aumentar el desplazamiento de viajeros y el tráfico de mercancías, reducir costes y niveles de emisión de CO2 y articular la conexión ferroviarias entre los puertos de ambos litorales y las comunidades que atraviesa. Otra de las reivindicaciones ha sido la de reforzar los accesos terrestres, ferroviarios y viarios, de los principales puertos del Mediterráneo.

Las organizaciones empresariales consideran necesario impulsar la Travesía Central de los Pirineos a largo plazo

En lo que a las carreteras se refiere, han reseñado la necesidad de convertir la N-232 en Autovía A-68, en la que actualmente siguen pendientes de desdoblamiento 107 kilómetros desde el Burgo de Ebro hasta las Ventas de Valdealgorfa y posteriormente hasta el Mediterráneo. Asimismo han solicitado la prolongación de la autovía A-7/CV-10 que finaliza en Vilanova D’Alcolea (Castellón) y vuelve a la N-340 por una carretera convencional. La prolongación de la A-7 permitirá dar continuidad a la autovía vertebrando el territorio y mejorando funcionalmente el corredor, han apuntado. Las conexiones internacionales a través de los pirineos ha sido otra de las infraestructuras calificadas como estratégicas. En este sentido, han señalado que a largo plazo es necesario impulsar la Travesía Central Pirenaica y a corto plazo recuperar la conexión Canfranc-Francia para dinamizar el transporte de mercancías. Finalmente, se ha abordado el Corredor Tarragona Península (A-27), que han calificado como prioritario y fundamental para evitar el colapso del área metropolitana de Barcelona.