7 de julio de 2020 | Actualizado 6:09
Reunión de Anfac con el presidente del Gobierno, Pedro Sánchez | Anfac

Anfac confía en la transición energética para vender más furgonetas y camiones

Los fabricantes de vehículos han presentado al Gobierno de Pedro Sánchez un plan estratégico para la industria del automóvil hasta 2040

La demanda creciente de servicios logísticos y de reparto, así como la transición energética, auguran el crecimiento sostenido de las ventas de vehículos comerciales e industriales de cara a 2030. No obstante, según la Asociación Española de Fabricantes de Automóviles y Camiones (Anfac), esta tendencia se moderará o incluso se revertirá a partir de 2040. En este sentido, desde la patronal del sector del automóvil han señalado que la composición del parque de vehículos será clave a la hora de determinar los combustibles que cobrarán una mayor importancia en los próximos años. Para los industriales pesados, todo apunta a que el gas se convertirá en la principal tecnología de propulsión, seguido por el hidrógeno; mientras que, para los comerciales ligeros, la electricidad será la principal fuente de energía, seguido por el gas, el diésel e el hidrógeno.

A este respecto, los fabricantes de vehículos han trazado, junto a KPMG, un plan estratégico de cara a 2040, ante lo que ha definido como “la mayor transformación” del sector de su historia. Con el objetivo de mantener a la industria como líder de fabricación y ventas en Europa, la hoja de ruta busca adaptar e impulsar al sector para posicionarlo un polo de atracción de nuevas inversiones en España. En este futuro escenario, la descarbonización de los vehículos y la implantación de nuevas tecnologías jugarán un papel clave, incluyendo el apoyo a la electromovilidad, una nueva fiscalidad para el automóvil y el fomento de la renovación de las flotas. Desde Anfac también han asegurado que la colaboración publico-privada será esencial, por ejemplo, para suplir la necesidad de multiplicar por 160 el número de puntos de recarga e incorporar más de 830.000 en 20 años.

Con esta finalidad, el presidente de Anfac, José Vicente de los Mozos, y su junta directiva se han reunido este pasado lunes con el presidente del Gobierno, Pedro Sánchez; la ministra para la Transición Ecológica y el Reto Demográfico, Teresa Ribera; la ministra de Industria, Comercio y Turismo, Reyes Maroto; y el ministro de Transportes, Movilidad y Agenda Urbana, José Luis Ábalos. De esta forma, Anfac busca el apoyo del Gobierno para reducir la incertidumbre, que afecta al mercado y a la renovación del parque; así como poner en marcha las primeras medidas como una política industrial que apoye la inversión y la flexibilidad laboral.

“No tenemos el efecto sede y, por lo tanto, tenemos que ser mucho más competitivos”
José Vicente de los Mozos Presidente de Anfac

“Con este primer paso, queremos encarar la transformación con determinación, para dar respuesta a las demandas sociales, contribuyendo a la consecución de una economía neutra en carbono y manteniendo nuestra competitividad como potencia industrial europea y mundial”, ha explicado el presidente de la asociación. Según sus cálculos, esta transformación puede suponer el incremento del valor de esta industria hasta los 310.000 millones de euros de facturación y la creación de hasta 1,5 millones de empleos.

No obstante, Anfac ha advertido que para hacer realidad este nuevo ecosistema se deberán invertir más de 54.000 millones de euros, lo que equivale al 5% del PIB anual español. “La pérdida de competitividad de la industria española provocaría unas pérdidas recurrentes anuales del 3% del PIB y la pérdida del 1% del empleo nacional”, ha añadido. De esta forma, el plan estratégico busca involucrar a todos los agentes de la cadena de valor, la administración y la sociedad para “una definición clara, homogénea y estable de la movilidad en España, una movilidad inteligente, eficiente, accesible y asequible”, ha detallado José Vicente de los Mozos.

“España no debe solo retener capacidad productiva, sino atraer inversión nueva y generar empleo de calidad”, ha remarcado el máximo representante de Anfac. “Las adjudicaciones de 2025 se están decidiendo hoy y España compite con otros países y fábricas de nuestro entorno. No tenemos el efecto sede y, por lo tanto, tenemos que ser mucho más competitivos”.  Todo ello requerirá de la potenciación de nuevas inversiones tecnológicas, nuevos componentes de vehículos como baterías, la atracción de perfiles de alto contenido tecnológico, el establecimiento de alianzas estratégicas, la conversión de datos en información de alto valor.

El siguiente paso, enmarcado en el horizonte de 2030 sería, según el sector del automóvil, adecuar el mix productivo a la demanda, con la fabricación de al menos 700.000 vehículos electrificados para mantener la cuota de mercado en Europa “e incluso aspirar a incrementarla hasta el 15%”. Finalmente, para 2040, el hito es hacer efectivo el despliegue del ecosistema español de movilidad. En este sentido, la asociación ha destacado que la movilidad del futuro pasará por las energías alternativas, vehículos conectados y autónomos y el uso de la movilidad como servicio.