14 de julio de 2020 | Actualizado 12:05

España prohíbe la entrada de los buques de pasaje con origen en Italia y todos los cruceros

La restricción no será de aplicación a los buques exclusivamente de carga ni para los conductores de las cabezas tractoras de la mercancía rodada
Puerto de Barcelona

El Gobierno ha dado hoy un paso más en las restricciones de movilidad con Italia por la pandemia del coronavirus. Si ya se habían prohibido los enlaces por vía aérea, el Ejecutivo ha dado ahora un paso más. El Consejo de Ministros, que se ha reunido de forma extraordinaria, ha considerado necesario aplicar, como medida excepcional para limitar la propagación y el contagio por el COVID-19, “la prohibición de entrada en España de buques de pasaje procedentes de la República Italiana, así como de cruceros de cualquier origen que tengan destino en puertos españoles”, según ha explicado el ministerio de Transportes, Movilidad y Agenda Urbana. La restricción no será de aplicación a los buques de Estado, a los que transporten exclusivamente carga, a los que realicen navegaciones con fines humanitarios, médicos o de emergencia, o a los conductores de las cabezas tractoras de la mercancía rodada.

La prohibición entra en vigor de manera inmediata y se prolongará, por lo menos, hasta el 26 de marzo

La medida estará en vigor desde el día 13 de marzo de 2020 hasta el próximo 26 de marzo, aunque el Ejecutivo ha advertido de que, en función de cómo evolucione la crisis por el coronavirus, se podría prolongar con periodos adicionales. No obstante, “en el caso de los buques de pasaje tipo crucero procedentes de cualquier puerto, hasta las 00 horas del día 15 de marzo de 2020, se permitirá la entrada en puertos españoles con el único fin de permitir el desembarco de los ciudadanos que lo deseen, que no podrán volver a embarcar”, ha puntualizado el departamento encabezado por José Luis Ábalos.

Esta restricción, que es complementaria a la establecida para los vuelos directos de las aeronaves entre Italia y los aeropuertos españoles, “se toma para disminuir el riesgo vinculado a la situación sanitaria de la localidad del puerto de origen, ya que la presencia de casos de COVID 19 en un buque tendría un impacto muy importante tanto en el pasaje y la tripulación, como en los servicios sanitarios de la localidad donde atracara el buque.”, ha justificado el Gobierno.