2 de abril de 2020 | Actualizado 23:05

El puerto de Tarragona ralentiza sus obras por el coronavirus

La autoridad portuaria ha mantenido las obras al mínimo "por seguridad jurídica" y, al mismo tiempo, para garantizar "la salud de las personas"
El puerto de Tarragona con una simulación de la futura terminal de cruceros en el muelle de Baleares | Autoridad Portuaria de Tarragona

Las obras en marcha en el puerto de Tarragona “no se han parado, pero han rebajado su ritmo”, ha reconocido la autoridad portuaria. Los reales decretos de estado y de medidas urgentes extraordinarias para afrontar el impacto económico y social del coronavirus no imponen la paralización para de las obras en construcción. Por tanto, el puerto de Tarragona las ha mantenido “por seguridad jurídica de todas las partes, al amparo de las instrucciones de Puertos del Estado, puesto que no se pueden interrumpir las obras que están adjudicadas, tanto iniciadas como pendientes de iniciar”.

Ante estas circunstancias, la autoridad portuaria ha acordado una serie de medidas para garantizar “la seguridad y la salud de las personas en cada una de las obras, al mismo tiempo que da cumplimiento a aquello establecido a las normas especiales establecidas para las obras”. Tras consultarlo con las partes implicadas, ha rebajado “la actividad en las obras al mínimo indispensable para que, dentro de la continuidad de los trabajos, también se mantenga el mínimo número de personas a pie de obra”. Paralelamente, la autoridad portuaria ha emplazado a las empresas a adoptar “rápidamente las medidas preventivas necesarias”.

En lo que respecta al muelle de Balears, la contratación de actuaciones no se ha visto afectada por el decreto de estado de alarma. “La obra más importante del puerto en estos momentos ya estaba contratada en la fecha de la publicación oficial del estado de alarma y, por lo tanto, no se ve afectada”, ha concretado la autoridad portuaria. En este sentido, “los trabajos continúan a pesar de todo para cumplir y mantener la seguridad jurídica”. Las obras de la primera fase del proyecto constructivo del nuevo muelle para cruceros tienen un presupuesto de más de 30 millones de euros y un plazo de ejecución de 18 meses. Otra obra que ha rebajado su ritmo es la reforma de la antigua sede de la Autoridad Portuaria de Tarragona. La rehabilitación integral del edificio supone la inversión aproximada de cinco millones de euros e incluye la renovación total del edificio.