11 de agosto de 2020 | Actualizado 14:11

El ecommerce multiplica las oportunidades de negocio para mejorar las entregas

El auge del comercio electrónico impulsa el desarrollo de nuevas fórmulas para descongestionar las ciudades y reducir las emisiones de la última milla
Norma Mortenson / Pexels

Las entregas del comercio online suponen un fuerte impacto a nivel medioambiental en las ciudades, sobre todo si no llegan a materializarse o se producen devoluciones del producto adquirido. Existe un cierto consenso de que el aumento de volúmenes de ecommerce, y especialmente el registrado durante el confinamiento por el Covid-19, será en gran en parte estructural. El actual incremento y las previsiones de futuro traen consigo servicios especializados y dedicados por parte de operadores logísticos consolidados en otros segmentos, como han anunciado recientemente, por ejemplo Alfil Logistics o DSV. Sin embargo, también están surgiendo nuevos actores y oportunidades en nichos muy concretos para mejorar la gestión de la última milla y su huella de carbono: entregas agrupadas, microhubs urbanos o incluso servicios colaborativos entre particulares para llevar la paquetería de un punto al otro. 

El director de Excelencia en Operaciones de Seur, Benjamín Calzón, trabaja actualmente para introducir una solución innovadora de agrupación de entregas en España, ‘Mister Parsha’. Esta solución está planteada para clientes que realizan muchos pedidos online y que “tiene sentido en un gran mercado de ecommerce”, ha señalado Calzón.

Seur trabaja para implantar la agrupación de entregas para finales de este año en España

La plataforma de DPDGroup, matriz de Seur, para aglutinar entregas lleva implantada ya más de tres años en Francia -país que gestiona un gran volumen de envíos online-. “Se les facilita una dirección de entrega a los clientes y los operadores solo tienen que respetar esta dirección de entrega”, ha explicado el directivo de Seur. Tras la recepción de los pedidos, es el cliente el que decide “cómo y cuándo quiere sus paquetes, que puede ser una entrega agrupada a domicilio o bien en un punto de conveniencia”, ha añadido. En este sentido, el Covid-19 ha retrasado su desarrollo en la Península, ha manifestado Calzón, “pero está encima de la mesa y planeamos tenerlo operativo en España antes de finales de año”. 

Por otro lado, el gerente del clúster logístico aragonés ALIA, Francisco Bordejé, que trabaja en diferentes proyectos de tecnología para el almacenamiento, e-lockers, en la distribución urbana de mercancías, entre otros, ha explicado que esto también es aplicable a los microhubs. “Para evitar que cada operador se traslade a cada barrio de la ciudad, es mejor aglutinar toda la mercancía destinada a un mismo barrio o calle y que el reparto lo haga una única furgoneta, para evitar descongestionar las ciudades”.  Actualmente, ALIA está participando en el diseño de un nuevo marco operativo y legislativo del sector de la distribución de última milla, iniciativa liderada por el Ayuntamiento de Zaragoza y la DGT, entre otras instituciones.

“El volumen de envíos ha llegado para quedarse, lo que cambiará el paradigma de las ciudades”
Francisco Bordejé Gerente del clúster logístico ALIA

No obstante, “el Covid-19 ha retrasado muchos proyectos planificados a medio-largo plazo”, ha puntualizado Bordejé. Sobre todo, ese retraso se ha concentrado en aquellos con un tiempo de amortización de más de un año. No obstante, este incremento del ecommerce “ha llegado para quedarse”, ha opinado el gerente de ALIA, lo que cambiará inevitablemente “el paradigma de las ciudades”. Por tanto, estas deben adaptarse a esta nueva realidad para no sufrir colapsos, pues el volumen de pedidos registrados durante el Covid-19 se va a mantener, pero con el efecto añadido del tráfico urbano. Por ello, no queda más remedio a las empresas que modificar su manera de operar, “pero también lo tienen que hacer las ciudades gracias al desarrollo de nuevas soluciones”, ha subrayado Bordejé.  

Por su parte, la profesora asociada en el Zaragoza Logistics Center (ZLC), Beatriz Royo, ha señalado que una de las mejores soluciones en vía de desarrollo a día de hoy son las ‘e-lockers’ o taquillas. “Ya barajábamos esta opción antes del Covid-19, pero después del impacto de la pandemia creemos que es la solución ganadora para las entregas”, ha afirmado Royo. Así, el grupo de estudio de ZLC constata que el uso de estas taquillas se ha multiplicado actualmente, ya que permiten la retirada del paquete sin contacto con el repartidor y con una apertura automática vía código QR. “No es necesario ni tan siquiera tocar la pantalla, con lo que han ganado en popularidad”. 

Nimber plantea un sistema que conecta vehículos particulares y profesionales para optimizar entregas

Otra solución innovadora es la que plantea Nimber, una compañía noruega que plantea conectar personas que quieren enviar un producto a un lugar determinado con otras que se desplazan a ese mismo lugar. El consejero delegado de Nimber, Jon Martin Tafjord, ha señalado que su objetivo es “emplear datos en tiempo real para cambiar la manera en la que se hace la logística”. De cara al futuro, “la logística necesitará más músculo por el incremento del ecommerce, y en vez de añadir más vehículos a la carretera, debemos optimizar aquellos que ya circulan por ella”. 

A través de varios algoritmos, Nimber usa los datos para predecir la probabilidad de entregar un producto de un punto a otro y su precio estimado, al igual que lo hacen Uber o Blablacar. “Calculamos el tiempo extra que lleva recoger y entregar algo en el camino, y lo sumamos a un módulo de pago por hora que nos da el coste de la entrega”, ha añadido el consejero delegado. Asimismo, este sistema contempla la fijación de un precio fijo en el transporte gracias a los cálculos de la compañía que tienen en cuenta diversos factores: dónde están los conductores, su lugar de destino, el peso de la carga o el estado del tráfico, entre otros. “Nosotros ofrecemos precios en tiempo real en función de cada trayecto”, ha añadido Tajford. Este sistema tecnológico aún se encuentra en fase de despliegue en Noruega, pero el directivo pretende desarrollar esta iniciativa a nivel europeo y en España de cara al 2022, tanto para profesionales del transporte como para particulares.