11 de agosto de 2020 | Actualizado 14:11

El puerto de Tarragona y Renfe Mercancías retoman la ruta con Lleida tras 20 años de inactividad

El transporte semanal de habas de soja para BonÀrea ha posibilitado el nuevo servicio, cuya frecuencia se incrementará previsiblemente en el medio plazo
Servicio ferroviario para transportar habas de soja a Lleida | Puerto de Tarragona

La Autoridad Portuaria de Tarragona y Renfe Mercancías han recuperado el transporte ferroviario de productos agroalimentarios con Lleida tras más de 20 años sin realizar ningún servicio. Concretamente, la carga de habas de soja con destino a las instalaciones de la cadena de supermercados BonÀrea ha posibilitado el reinicio de la operativa. En este sentido, el servicio ferroviario entre ambos destinos se dejó de prestar en el pasado por la proximidad entre las ubicaciones, factor que en aquel momento se consideró que le restaba competitividad respecto al camión. No obstante, desde el complejo portuario han abierto la posibilidad a que esta ruta se mantenga y se incremente en el medio plazo, “gracias a los nuevos condicionantes del mercado, la sostenibilidad y la competitividad”.

El servicio ferroviario se dejó de prestar en el pasado por la mayor competitividad del transporte por carretera

Por el momento, se prevé una frecuencia semanal de este servicio de transporte de cereales, que dispone de 17 vagones tipo TT5 de unas 850 toneladas de carga limpia. La frecuencia aumentará “en función de las necesidades de suministro que plantee el cliente final”, ha señalado la autoridad portuaria. El enlace ferroviario también incluye, dentro del mismo paquete logístico, las maniobras necesarias para la descarga y pesado de vagones en las instalaciones. En este sentido, la mejora de los accesos al muelle de Castella recientemente completada, donde el puerto de Tarragona acostumbra a recibir los productos agroalimentarios, permitirá mejorar la capacidad de carga de su infraestructura ferroviaria.

El puerto recibe productos agroalimentarios de orígenes diversos como Ucrania, Rumanía, Argentina y los Estados Unidos, entre otros. Desde el enclave catalán se distribuye hacia Catalunya, Aragón, gran parte de Navarra y el Este de Castilla. Este tipo de mercancías supone un volumen de unos cinco millones de toneladas anuales de media para el puerto, para las cuales los concesionarios del puerto de Tarragona disponen de 260.000 metros cuadrados de superficie cubierta para su almacenaje.