19 de septiembre de 2020 | Actualizado 17:32

Renault y Neoline inician este año la construcción de un buque de vela para mercancías

El proyecto ‘Neoliner’ se pondrá en servicio en 2022 y realizará escala en Bilbao antes de dirigirse a la costa Oeste de Estados Unidos
Proyecto de Neoline para la carga de automóviles | Mauric / Neoline

El fabricante de automóviles Renault y la startup francesa Neoline trabajan conjuntamente para desarrollar un transporte marítimo más sostenible para la carga de mercancías. Así ha nacido el proyecto ‘Neoliner’, una solución sostenible a través de energía eólica que busca reducir el uso de combustibles fósiles en rutas transoceánicas. Esta iniciativa contempla la construcción de su primer buque de vela para mercancías durante este ejercicio y la puesta en marcha de su línea regular entre Francia y Estados Unidos en 2022. 

Así lo ha confirmado Neoline, que ha asegurado “haber mantenido las fechas pactadas de su calendario a pesar de la crisis sanitaria actual”. Renault, uno de los principales inversores en el proyecto, persigue el desarrollo de soluciones que contribuyan a la mejora de la sostenibilidad en el eslabón marítimo de su cadena logística, puesto que cerca del 60% de sus vehículos y componentes son transportados en barco.

“Buscamos reducir el impacto ambiental de cada vehículo, empezando por su transporte”
Jean Philippe Hermine Vicepresidente de Planificación Medioambiental de Renault

El vicepresidente de Planificación Medioambiental del grupo automovilístico, Jean Philippe Hermine, ha destacado que “buscamos reducir el impacto ambiental de cada vehículo a lo largo de todo su ciclo de vida, desde el transporte de las piezas y la entrega del vehículo hasta la extinción de su vida útil”. Renault se ha marcado el objetivo de reducir el 6% su huella de carbono entre 2016 y 2022, y el proyecto ‘Neoliner’ se enmarca en esta estrategia para identificar soluciones más sostenibles en el transporte. 

Por su parte, el director general de Neoline, Jean Zanuttini, ha subrayado que “el transporte marítimo tradicional representa casi el 3% de las emisiones de CO2 a nivel europeo”. La solución innovadora de Neoline ha culminado en el diseño de un proyecto piloto con el potencial de reducir las emisiones de CO2 hasta “en el 90% a través del uso de energía eólica, junto a un ahorro en costes por su velocidad y una mezcla de energías optimizadas en comparación con un buque de carga tradicional en una ruta equivalente”, ha asegurado la compañía.

Cada buque tendrá capacidad para 280 teus, 1.500 metros lineales de carga y 5.000 toneladas de carga convencional

El proyecto desarrollará dos buques piloto que contarán con 136 metros de eslora y capacidad para 280 teus, 1.500 metros lineales de carga y 5.000 toneladas de carga convencional. Serán impulsados gracias a dos juegos de velas de 4.200 metros cuadrados de superficie y plegables, cada uno con un motor de 4.000 KW (14 kilotones) y eléctrico hasta los 10 kilotones, propulsado por combustible bajo en azufre. Cada uno de estos desarrollos suponen una inversión en torno a los 35 millones de euros. La primera línea regular que se llevará a cabo tiene previsto escalar en el puerto de Bilbao para, posteriormente, dirigirse a Charleston y Baltimore en la costa Oeste de Estados Unidos. De regreso, escalará en el puerto de Saint-Pierre & Miquelon para volver al punto de partida en Saint-Nazaire (Nantes, Francia).