20 de septiembre de 2020 | Actualizado 12:19

El puerto de Tarragona suma dos nuevas motocicletas eléctricas a su flota de vehículos

Las adquisiciones, que disponen de una autonomía de 100 kilómetros, han sido entregadas al equipo de la policía portuaria
Nuevas motocicletas eléctricas | Puerto de Tarragona

La Autoridad Portuaria de Tarragona ha renovado su flota de vehículos con dos nuevas motocicletas eléctricas BMW modelo C Evolution, con el objetivo de reducir su huella de carbono. Las adquisiciones han sido entregadas al equipo de la policía portuaria, que desarrolla las tareas de vigilancia y control de las instalaciones portuarias y de las zonas del puerto y ciudad. Las nuevas motocicletas son compatibles con el carnet B y disponen de una autonomía de hasta 100 kilómetros, de manera que permitirá a los miembros del equipo policial “ganar en operativa y agilidad” en diferentes dispositivos como el de cruceros.

Se trata de una iniciativa contemplada en su plan de sostenibilidad de cara al año 2030. “Fomentar el vehículo eléctrico en la organización y en la comunidad portuaria es una de las metas establecidas en el plan”, ha recordado la autoridad portuaria. El criterio es la adquisición de nuevos vehículos totalmente eléctricos, excepto los necesarios para recorrer largas distancias, que podrán ser híbridos. Además, el puerto cuenta con el distintivo de garantía de calidad ambiental para el periodo de 2018-2021 en la categoría de flotas de vehículos y está adscrito en el programa de acuerdos voluntarios para la reducción de emisiones de gases de efecto invernadero impulsado por la Oficina Catalana de Cambio Climático.

El puerto ha reducido el CO2 equivalente en su parque de vehículos de 131,2 toneladas en 2012 a 83,82 el año pasado

Los objetivos para poder obtener el distintivo se basan en la gestión de la flota, la conducción eficiente o el tipo y estado de los vehículos, además de otras acciones de compromiso de mejora ambiental. Así, la incorporación de vehículos más eficientes ha permitido la retirada de los vehículos más antiguos y que consumían más carburante, provocando una mayor contaminación atmosférica. A este respecto, la autoridad portuaria ha recordado que las emisiones derivadas del parque de vehículos sumaban 131,2 toneladas de CO2 equivalente en 2012, mientras que el año pasado representaron 83,82 toneladas.