19 de septiembre de 2020 | Actualizado 12:19

El coronavirus impacta con fuerza en el cabotaje y los vehículos en el primer semestre

La crisis sanitaria ha provocado la interrupción de la tendencia de crecimiento continuo del transporte marítimo de corta distancia en España
Embarque de vagones en el puerto de Sagunto | Autoridad Portuaria de Valencia

El avance del informe del Observatorio Estadístico del Transporte Marítimo de Corta Distancia (TMCD) correspondiente al primer semestre de 2020 ha mostrado una reducción del volumen transportado respecto al mismo periodo de 2019. El mayor impacto de la crisis generada por la pandemia se ha dado en los vehículos en régimen de mercancía, que han caído el 38,1% y en los tráficos de cabotaje, que han retrocedido el 16,7% con respecto a las cifras alcanzadas el año pasado, hecho que ya se había iniciado en el primer trimestre de 2020. En este periodo, el short sea shipping total ha registrado 119,7 millones de toneladas, el 11,1% menos que en el primer semestre del año pasado, según la Asociación Española de Promoción del Transporte Marítimo de Corta Distancia (SPC-Spain).

La pandemia del coronavirus ha tenido una menor incidencia en el tráfico marítimo exterior de corta distancia, que ha caído el 9,8%. Por lo que respecta al short sea internacional Ro-Ro, excluyendo los vehículos en régimen de mercancía, ha alcanzado 10,1 millones de toneladas, lo que ha supuesto una disminución del 11,5% respecto al mismo semestre de 2019. La fachada atlántica ha registrado un mayor descenso (-13,7%) que la mediterránea (-11,5%). La asociación ha subrayado que esta contracción “está en línea con la del conjunto del sistema portuario español, que ha registrado en el primer semestre de 2020 una caída del 10,7% en el tráfico de mercancías”.

Por lo que respecta a las diferentes mercancías, todas ellas han registrado descensos en comparación con los datos obtenidos en el primer semestre de 2019. La Ro-Ro ha sido la que ha sufrido la mayor caída, con un descenso del 17,4% y algo más de 19,6 millones de toneladas, seguida de la mercancía general, que ha disminuido el 15,2% con algo más de 5,6 millones de toneladas. Los graneles líquidos han experimentado un decremento del 14% con algo más de 41 millones de toneladas, mientras que tanto la mercancía contenerizada como los graneles sólidos han marcado descensos que se han situado en el entorno del 5%, según los datos de SPC-Spain.

En la fachada atlántica, se han registrado descensos en los flujos con los diferentes países con excepción de Bélgica, que ha aumentado el 15,6%. En el Mediterráneo han disminuido las relaciones con todos los países y ha sido muy pronunciado el de Italia (-18,5%), mientras que la reducción con Marruecos ha sido más ligera (-2,9%), ha indicado SPC Spain. En este sentido, la asociación ha destacado que la pandemia ha impactado con fuerza en el transporte marítimo de corta distancia de vehículos en régimen de mercancía con importantes caídas en ambas fachadas (mediterránea -44,2% y atlántica -30,8%) y en ambos sentidos, ya que los embarques han descendido el 34,4% y los desembarques el 46,8%. La paralización de las fábricas de automóviles europeas durante los confinamientos es la principal causa de esta contracción.

Por lo que respecta a los puertos españoles, todos han experimentado reducciones de sus servicios marítimos de corta distancia Ro-Ro, con la única excepción de Santander en la fachada atlántica, que mantiene sus cifras gracias a los flujos con Bélgica, y Algeciras en la mediterránea, que también mantiene su volumen y Almería, que ha crecido el 15%, en ambos casos gracias a los flujos con Marruecos. Las suspensiones temporales a causa del Covid-19 de las Autopistas del Mar del puerto de Vigo con Francia o de Motril con Marruecos son la causa de los descensos en estos recintos, ha indicado SPC-Spain, que ha justificado las reducciones registradas en los puertos de Valencia y Barcelona por la contracción del tráfico con Italia.