19 de julio de 2019 | Actualizado 22:26
Mariano Fernández

Algoritmo para un ministerio de Logística y Transporte

La globalización tecnológica y energética impacta directamente en el transporte y la logística. Estos cambios estructurales que marcan el devenir conllevan múltiples e intrincados intereses económicos. La cuestión es demasiado importante como para no analizarla y ordenarla desde la perspectiva del interés general. Me refiero tanto al interés general del sector del transporte y la logística como de la economía.

Transporte y logística (o logística y transporte, como me gusta decir) son servicios fundamentales para muchos otros segmentos de actividad que precisan asegurar la conectividad de sus mercancías con los mercados. El sector es generador de empleo y de capacidades profesionales continuamente actualizadas y adaptadas a los mercados globales.

La imparable sofisticación de las TIC ha transformado radicalmente las relaciones existentes entre los distintos actores de la comunidad logística. La gestión de la data da lugar a nuevos modelos de negocio, basados en un acercamiento sin precedentes a los usuarios y clientes. Las empresas viven en un entorno cada vez más volátil e incierto. Nuevos sectores operan en competencia plena con los sectores tradicionales y se crean conflictos que generan una espiral de enfrentamientos, que pueden llegar a consecuencias muy negativas para el desarrollo de la logística y el transporte en el país, conflictos que además erosionan la confianza tanto en las administraciones e instituciones como en el sector privado.

Hay muchas empresas que realizan con excelencia su actividad y responden de su parte del contrato con seriedad, manteniendo la coherencia interna a pesar de los cambios disruptivos del entorno. La única manera, en el mundo de hoy, de enfrentarse a las dificultades es nutrir la inteligencia competitiva y la cooperación, de manera sinérgica. La coopetitividad se refuerza con la promoción y mejora de las relaciones interempresariales y con la reflexión conjunta para combatir aquellas situaciones que impidan el desarrollo.

La logística y el transporte en nuestro país se benefician de una estratégica posición geográfica. Aeropuertos, puertos, plataformas logísticas, redes de transporte y laboratorios logísticos que diseñan el futuro son, en nuestro país, en su mayoría públicos; pertenecen a todos los ciudadanos y por lo tanto deben servir al interés general, al sector y a la economía. A su vez, las infraestructuras y servicios públicos tienen que buscar negocios continuamente adaptándose a las necesidades de sus usuarios, como si de una empresa privada se tratase, y máxime si están en pérdidas. El mercado es global, la necesidad de inversión en la transformación de capacidades es constante, la competitividad es feroz. Hace frío ahí fuera. Y decir que la logística en España va mejor, no significa que vaya bien.

No debe perderse la oportunidad de abogar por la creación de un ministerio exclusivo para esta actividad estratégica

Leo en la Wikipedia que un algoritmo es un conjunto de instrucciones o reglas bien definidas, ordenas, que permiten llevar a cabo una actividad mediante pasos sucesivos que no generen dudas a quien deba hacer dicha actividad. Dados un estado inicial y una entrada, siguiendo los pasos sucesivos se llega a un estado final y se obtiene una solución. En la vida cotidiana se emplean frecuentemente algoritmos para resolver problemas. Un ejemplo son las instrucciones del patrón.

Más que nunca se necesita ambición y valentía empresarial que atraiga la complicidad del sector público para impulsar sólidos proyectos. Más que nunca se necesitan personas no sólo competentes, sino comprometidas con el papel que representa la logística y el transporte en España. Más que nunca se necesita un ministerio exclusivo para la Logística y el Transporte, o el Transporte y la Logística, que «entienda» cuál es su importancia. Es hora de trabajar juntos con el objetivo de desarrollar un algoritmo para crear un ministerio de Logística y Transporte. Creemos ya un ministerio de Logística y Transporte.

En los prolegómenos de un intenso ciclo electoral, que tantas cosas puede cambiar, no debe perderse la oportunidad de abogar por la creación de un ministerio exclusivo para esta actividad estratégica de país. Ha llegado la hora del relevo y ha llegado para todo, para las personas, para las empresas y para las instituciones.

Es más fácil hacer las cosas como te dicen que las hagas que hacerlas como realmente piensas que se tendrían que hacer. Mis opiniones son fruto de analizar los errores del pasado, del seguimiento de las actuaciones presentes y de imaginar el modelo futuro para un desarrollo más competitivo de la logística y el transporte en España. Alguien dijo que si pudiéramos borrar todos los errores del pasado, estaríamos borrando la sabiduría de nuestro presente.