5 de diciembre de 2019 | Actualizado 17:01
Jon Sojo

Automatización y puertos inteligentes

Las terminales automatizadas a nivel mundial ascienden, aproximadamente, al 3% y el umbral de aquellas denominadas semiautomáticas cae por debajo del 15% del total. Ante estos porcentajes, ¿cabe entonces hablar de puertos inteligentes o 4.0 si la industria se conduce mayoritariamente por lógicas ya consolidadas que no han cambiado desde la invención del contenedor?

Vayamos por partes. No existe industria que sea ajena a la transformación digital que acompaña nuestra sociedad y economía. Tampoco nuestros puertos, punteros algunos de ellos, escapan a la llamada (r)evolución 4.0 como sector, en el que la automatización no es una estación de llegada, sino un medio para digitalizar nuestra industria. La logística del futuro viene marcada por la gestión de la información y los datos, que muchos califican ya como el nuevo petróleo y a cuya colecta o recogida ayudan de manera fundamental equipos tecnológicos de última generación. Pero hay que destacar que solo el correcto uso de esos datos, de manera integrada y sincronizada, nos acercarán al concepto del puerto inteligente o terminal 4.0, más allá de la mera inversión en maquinaria automatizada.

La automatización no es una estación de llegada, sino un medio para digitalizar nuestra industria

Lo hasta aquí expuesto, viene marcado por una lógica empresarial evidente, donde las empresas inversoras en terminales buscan maximizar beneficios y retornos mediante inversión calculada, en una carrera terriblemente exigente por obtener la satisfacción del cliente. Pero hay más. La innovación tecnológica trae ya consigo una disrupción considerable en algunas dinámicas de trabajo en nuestros puertos. La automatización nos lanza también un reto de transformación, de requerimiento de perfiles novedosos y altamente cualificados en nuestro sector. Un reto de captación y reciclaje, de oportunidad en nuestro sector para nuev@s profesionales. Un reto de seguridad, de trasladar personas de zonas altamente peligrosas y operar a distancia, reduciendo la mortalidad y los accidentes laborales. Un reto en mantenimiento preventivo, en operar un patio en base a predicciones de forma diferente a lo hecho hasta ahora.

En definitiva, que nadie espera una revolución sin precedentes en nuestros muelles, aunque sí una evolución acorde a los tiempos que corren. Una nueva generación de puertos, como consecuencia de la anterior, un nuevo standard si así se prefiere denominar. La cadena de suministro para los puertos lleva años realizando un esfuerzo considerable y de inversión en I+D+i para dar respuesta al requerimiento, aumentar la seguridad, incrementar la eficiencia y reducir el impacto medioambiental en nuestra industria. Por todo ello, sería de gran importancia que los diferentes actores y administraciones que componen nuestro ecosistema portuario se diesen cuenta del importante reto al que enfrentan y de la función pilar que ejercerán aquellas terminales triunfantes en la logística del futuro.