22 de noviembre de 2019 | Actualizado 17:24
Enric Ticó

Del patchwork al network

En memoria de Miguel Ángel Dombriz, un sabio del transporte y la logística

En el mundo de la logística y posiblemente en el mundo entero, si es que hay vida más allá de la logística, hemos estado instalados en el patchwork. En ese mundo inconexo de suma artificial de realidades, siempre hay alguien bien intencionado que intenta unir las distintas piezas, los tejidos y materiales distintos. Quizás como cuadro para una consulta de dentista podría quedar bien, pero no deja de ser un puzzle anárquico, hilvanado con materiales distintos y con más o menos buen gusto.

Creo que nuestro sector ha sido, hasta ahora, un cuadro de patchwork. Alguien (a menudo las propias instituciones) han trabajado estas distintas realidades y el resultado quizás haya sido vistoso. Pero, no nos engañemos, no hemos dejado de formar parte de piezas separadas, realidades que viven una al margen de la otra. Haría falta una visión global. No hay más que observar cómo las distintas competencias que afectan la logística y el transporte se encuentran mezcladas y perdidas en hasta cuatro ministerios distintos… Por no hablar de los Puntos de Inspección Fronteriza (PIF), ejemplo de patchwork administrativo, generalmente ineficientes y alejados de las necesidades de importadores y exportadores.

Ha llegado la hora del network. Nuestro sistema logístico no funcionará si no es capaz de fusionarse, de trabajar de manera integrada, de contemplar el mercado y la cadena logística como un todo, donde cada uno forma parte de dicha cadena y asegure su funcionamiento.

No se trata solo de trabajar en red, necesitamos pintores de cuadros, no expertos en pegar realidades distintas

Mucho deben cambiar las cosas para pasar del patchwork al network. Tenemos que cambiar la cultura de muchas empresas que siguen mayoritariamente muy satisfechas de haberse conocido -quizás la excepción sean las transitarias, que tienen una visión global de la cadena logística-, pero me refiero, ante todo, al sector público: nuestra reivindicación respecto a la creación de un ministerio de Transporte y Logística cobra, en estos momentos, un especial significado.  Por no hablar de la demanda surgida en el último Congreso de Feteia, referente al deseable control por parte de Puertos del Estado respecto a la red de los PIF.

No se trata solo de trabajar en red, sino de que haya un responsable global de dicho funcionamiento y que contemple el “cuadro” como un todo y no como la suma de piezas tan diversas. Necesitamos pintores de cuadros, no expertos en pegar realidades distintas.

Esta reflexión la realizaba hace unos días nuestro amigo Miguel Ángel Dombriz, que me sugirió que hiciese un artículo exponiendo esta necesaria transformación. Lamentablemente, nos ha dejado hace unos días. Fue un trabajador comprometido y muy respetado en el sector por su profesionalidad y buen talante… Por todo ello y mucho más, creo que merecía este sentido y modesto recuerdo.