5 de diciembre de 2019 | Actualizado 13:31
May López

El Ying y el Yang se juntan

Ya a nadie se le escapa que viene la época de máxima actividad para el sector del transporte y la logística. Provocada por el esperado/temido Black Friday, el Cyber Monday, la Navidad y que continuará con las rebajas hasta finales de enero. Las empresas ya se han ido adaptando y aumentando la plantilla para poder dar servicio a estos picos de producción, que además se prevé supere en un 10% los datos del año anterior y que implicará en algunos casos incrementos del 30% en el número de vehículos de distribución que entran en la ciudad.

Pero este año, el 2 de diciembre, se juntan el Ying y el Yang. El primer día operativo tras las compras compulsivas del Black Friday, y que terminarán de ser saciadas durante ese día con las tecnológicas del Cyber Monday, comienza en Madrid la Conferencia de Naciones Unidas sobre el Cambio Climático (COP25). Se junta así el evento de referencia sobre la protección del medio ambiente, con el evento que más refleja el consumismo desbocado que nos ha llevado a esta situación. El Ying y el Yang.

Coinciden el evento de referencia sobre medio ambiente y el que más refleja el consumismo desbocado

La COP25, que se celebrará del 2 al 13 de diciembre en Madrid, buscará acelerar el cumplimiento del Acuerdo de París para reducir las emisiones de CO2 internacionales y poner límite al calentamiento global por debajo de 2 ºC. Y esto, importante para todos, ciudadanos, Administraciones, ONGs, Empresas… cobrará gran importancia y de forma muy especial, para las empresas de logística y transporte desde un punto de vista estratégico. No solo para demostrar su compromiso con la sostenibilidad, sino para garantizar, en el más puro sentido de la palabra, la sostenibilidad de su actividad como empresa. Tendrán que saber conjugar el impacto en la movilidad de la ciudad de Madrid, que se generará por la coincidencia en fechas de ambos periodos claves.

La Conferencia sobre el Cambio Climático, que se desarrollará principalmente en el recinto ferial de Ifema, aunque con actividades paralelas en distintos puntos de la ciudad de Madrid, se prevé que atraiga a unas 25.000 personas de 200 países diferentes, más los asistentes que acudirán del resto de España. Un evento que tendrá un gran impacto en la movilidad de la ciudad. No solo la movilidad que se requerirá y generarán los 25.000 asistentes, de entre ellos máximos dirigentes políticos y grandes empresarios, con las medidas de seguridad que se requieren en estos casos, también la movilidad de las mercancías necesarias para el acondicionamiento y dar servicio a las necesidades de organizadores y asistentes.

Confiemos en que estos días la movilidad y la calidad del aire no acaben teniendo protagonismo de otra forma

El 31 de Octubre nos confirmaban la celebración de la COP25 en Madrid. Confiemos en que ya se estén tomando medidas, para minimizar los posibles impactos en la movilidad y calidad del aire durante esos días, considerando el impacto que el transporte de mercancías va a tener en ese periodo. Porque son muchas y variadas las acciones a tomar y poco el tiempo para que se empiecen a implementar. Irónicamente también, dentro de la conferencia de Naciones Unidas, habrá acciones con foco en la biodiversidad, océanos, transición justa… pero no están previstas acciones específicas con foco en la movilidad, aunque organizaciones como Empresas Por la Movilidad Sostenible y sus miembros tendremos presencia.

Confiemos en que la movilidad y la calidad del aire no acaben teniendo protagonismo de otra forma. Consumo y medio ambiente, Ying y Yang, destinados a alcanzar un equilibrio. ¿Será ésta la forma de que las organizaciones empiecen a ser conscientes de la importancia de tener una buena estrategia, también de sostenibilidad, que les haga anticiparse con éxito? ¿Será la mejor excusa para pedir el compromiso de la población y calmar el ansia consumista que está devorando el planeta y que en momentos claves aumentan en un tercio los vehículos de distribución en la ciudad? ¿O para que las ciudades empiecen a penalizar esos hábitos enfermizos de consumo, como la superurgencia, que hemos asumidos como normales? ¿Será está la forma de reivindicar la importancia de la logística, en la planificación de las ciudades y en la economía de un país? A partir del 2 de diciembre, viviremos cómo se juntan Ying y Yang.