6 de diciembre de 2019 | Actualizado 20:16
Enric Ticó

¿Logística? De entrada, no

Al menos esto es lo que opinan buena parte de nuestra sociedad civil o alcaldes, cuando se les plantea la puesta en marcha de una nueva plataforma logística. Creo que se equivocan, pero es comprensible porque la logística es uno de los grandes desconocidos.

La logística se asocia, a menudo, con ocupación indiscriminada de suelo, puestos de trabajo de baja calidad, colapso circulatorio, multinacionales sin compromiso social…una imagen peor que la del taxi, vaya. Y en ambos casos, el culpable de dicha imagen -cierta- no es el alcalde o el ciudadano, quede claro, sino nosotros mismos.

Si el problema fuera sólo la imagen, la solución sería sencilla. Pero no, lo que se requiere para resolver este problema es la “doble p”: pedagogía y planificación.

Pedagogía porque, por ejemplo, con los efectos de la transformación digital, en los próximos cuatro años, si bien es cierto se podrían destruir 75 millones de puestos de trabajo en todo el mundo, se crearán otros 133 millones, muchos de ellos en ocupaciones que hoy no existen o que todavía son incipientes.  Me remito al estudio ‘The future of Jobs 2018’, publicado recientemente por el Fórum Económico Mundial. Entre las profesiones que emergen, destacan claramente aquéllas que están relacionadas con la ingeniería y los datos. Por el contrario, tenderán a eliminar aquellos puestos de trabajo relacionados con tareas administrativas, que se pueden reemplazar más fácilmente por procesos digitalizados; entre otras ocupaciones que van camino de perder peso están los agentes de viajes, los teleoperadores, los empleados de banca,… y también aparecen en la lista los taxistas, por cierto.

Necesitamos planificación porque el suelo es finito y el respecto al medio ambiente, un compromiso de todos

Y ¿por qué planificación?  Porque los nuevos requerimientos, producto de la revolución tecnológica, hacen más que nunca necesaria la presencia de potentes intercambiadores ferroviarios, unos buenos accesos por carretera y el desarrollo definitivo de tecnologías de reparto en puntos estratégicos de la ciudad, a través de drones u otros sistemas, así como un debate a fondo sobre el modelo de ciudad que deseamos. ¿De verdad es sostenible que la entrega se haga directamente al comedor de casa? Necesitamos planificación porque el suelo es finito y el respeto al medio ambiente,  un compromiso de todos.

En definitiva, cambiar esta dinámica nos compromete a todos,  pero muy especialmente a los agentes del sector logístico.