27 de enero de 2020 | Actualizado 19:39
Miquel Serracanta

Los retos globales inmediatos para 2020

Hemos vivido avances espectaculares en muchas áreas y funciones, y especialmente en las supply chains globales durante 2019. La nueva década de los 20 empieza cargada de innovaciones y retos globales que van desarrollándose en paralelo y exponencialmente cambian el entorno de juego a todos: países, entidades de derecho público, compañías, profesionales y ciudadanos.

Veamos aquí, desde mi perspectiva, cuáles son los tres principales bloques de retos para las supply chains globales y para todos sus participantes. En primer lugar, la capacidad de utilizar la tecnología, en evolución exponencial en las últimas décadas, nos cambia el marco de juego de forma continua y a una velocidad que pocos pueden seguir. Es realmente un disruptor de todo ello y, en cuanto a la supply chain, las hace evolucionar de cadenas a ‘networks’.

Hace falta dejar de leer las supply chains de forma tradicional para entenderlas como ‘supply networks’

El cambio fundamental de paradigma consiste en que hace falta dejar de leer las supply chains de forma tradicional, como procesos secuenciales de planificación y ejecución sincronizados desde proveedores a clientes, para pasar a entenderlas como ‘supply networks’, en las cuales todas las piezas están interrelacionadas entre ellas y no hay un único camino secuencial. Esto las hace todavía más complejas, dinámicas, ágiles y transformadoras en sí mismas, y ello requiere de una nueva pedagogía que nos debe permitir a todos los directivos y profesionales de las compañías entender sus claves. Esta nueva necesidad es especialmente crítica para propietarios, ejecutivos y gerentes de compañías.

En segundo lugar, la organización empresarial profesionalizadora pasa a tener un rol absolutamente clave en el desarrollo futuro de las compañías y en su sostenibilidad temporal. La correlación entre el talento de los profesionales que trabajan en las mismas y los resultados obtenidos para las compañías es, la gran mayoría de las veces, muy directo, y hace falta evitar ese famoso y antiguo refrán de “pagar duros a cuatro pesetas” que siempre trae consecuencias nefastas para quien los hace servir.

Las figuras tipo Rey o Reina son absolutamente nocivas para las organizaciones por aglutinar todo el poder

Algunas compañías y organizaciones, especialmente las tradicionales y familiares, todavía mantienen figuras tipos Rey (Reina), que son absolutamente nocivas para las organizaciones, por su dinámica de aglutinar todo el poder, otorgado o asumido directamente, y que dirige todas sus actuaciones desde su ego, desautorizando cualquier voz crítica. En estos casos, las figuras de los coach y mentores profesionales se ha comenzado a utilizar mucho en los últimos años, para acompañar a los directivos en la consecución de sus retos futuros.

Por último, los procesos de planificación y ejecución de cadena de suministro perfectamente sincronizados, interna y externamente (desde proveedores hasta clientes), con toda la simplificación posible para minimizar los costes globales de las supply chains, incluyendo la optimización en los canales online, que son los que tienen más crecimiento en muchos mercados. Aportar el valor que demandan los clientes finales, con la alta agilidad de respuesta requerida en cada momento, es uno de los mayores retos de estos procesos, en los cuales juega un papel fundamental la madurez en digitalización que la compañía y su entorno de compañías colaboradoras consiguen. En este sentido, conseguir la visibilidad en tiempo real de las operaciones que se van produciendo en la supply chain es uno de los grandes retos a alcanzar en el corto plazo para cualquier compañía que quiera subsistir en el largo plazo.

La propia sostenibilidad del planeta obligará a la supply chain a trabajar para reciclar, reutilizar y reducir

Los tres retos se enmarcan en un reto mayúsculo global, que es la propia sostenibilidad del planeta y que obligará a un ejercicio de responsabilidad conjunta de toda la sociedad, y que hará que, sin duda, todas las supply chains deban trabajar para: reciclar, reutilizar y reducir. En resumen, las supply chains globales se seguirán transformando en sus tres ejes fundamentales, organización, procesos y herramientas (dirigidos por la tecnología) y aquellos profesionales y compañías que consigan marcar/seguir su ritmo, manteniéndose actualizados permanentemente, son lo que más probabilidades tendrán en el futuro. La clave será entonces cómo desarrollamos nuestra propia capacidad de aprendizaje