9 de julio de 2020 | Actualizado 10:50
Mafran Martínez

Pensar en cadenas

Si hay algo recurrente en las charlas y coloquios sobre logística es insistir en el concepto de cadena logística. Prácticamente todos los expertos del sector coinciden en este concepto. Es algo que los ha puesto de acuerdo sean del ámbito que sean: transporte terrestre, áreas logísticas, entornos portuarios o incluso en el ámbito administrativo y tecnológico. Hablar de cadenas logísticas nos hace ver que es necesario considerar el tránsito completo desde el origen hasta el destino para ver la verdadera competitividad de una instalación. “Ya no compiten puertos, compiten cadenas”, es una frase recurrente y comúnmente aceptada en el sector.

El transporte se estructura en redes complejas de infraestructuras sobre las que enrutan las mercancías generando las llamadas cadenas logísticas. Estas no empiezan en el primer puerto del país, sino en el punto de carga de la mercancía, más allá del puerto de origen. Es de sentido común que una ruta marítima sur-atlántica presente más ventajas si se conecta con el país desde un puerto del Oeste andaluz que desde el Mediterráneo. Igualmente, rutas con Italia no tienen sentido llevarlas a Galicia, sino que deben tener como entrada natural los puertos del Este español. Cada origen, cada destino, cada mercancía debe optar, en pura lógica, por la mejor cadena.

Cuando los puertos optan por competir con cadenas logísticas diferentes se suele generar mucha controversia

Sin embargo, curiosamente, aunque es un concepto aceptado, es también habitualmente denostado. A pesar de que es de sentido común y que nadie se atreve a discutirlo, dicho análisis no aparece en ningún documento oficial del Estado. Ni el plan Pitvi (2012-2024) ni la Estrategia Logística Nacional de España (de 2013), plantean un análisis de cadenas internacionales y su relación con los puertos. Es más, cuando los puertos optan por competir con cadenas logísticas diferentes se suele generar mucha controversia tratando de frenar la competitividad por otras vías. Competir sí, pero siempre que me favorezca.

Para fomentar la competitividad de las cadenas logísticas, es fundamental analizar las infraestructuras desde ese punto de vista. Mantener infraestructuras históricas por el hecho de ser históricas no tiene ningún sentido en el siglo XXI, donde existen herramientas para analizar de forma objetiva. Denostar espacios geográficos porque no tienen peso político no solo hace daño a esa zona, sino que se lo hace a todo el país. Ser menos competitivos nos afecta a todos.

No lo olvidemos, el exceso del coste logístico por no haber ejecutado bien lo pagaremos entre todos

El estudio completo de las rutas llevará a sorpresas en el análisis de las inversiones que se están realizando. Podemos ver declaraciones del comisionado para el Corredor Mediterráneo, Josep Vicent Boira, pintando el hinterland en círculos desde diferentes puertos, obviando algo tan importante como las rutas marítimas. Podemos ver cómo se olvida de forma reiterada que ese mismo Corredor Mediterráneo tiene una conexión Algeciras-Madrid que, por cierto, es el primer tramo del corredor según la web de la TEN-T y que debería terminarse antes del fin de 2020. O podemos ver el empecinamiento en mantener infraestructuras portuarias de interior que tienen un coste ambiental y económico difícilmente justificables si se comparan con otras combinaciones de rutas marítimas y terrestres alternativas.

La inversión por el peso geográfico nunca fue una buena idea cuando se habla de logística. Llevar a cabo íntegramente la planificación realizada con la red TEN-T en sus dos corredores Mediterráneo y Atlántico permitirá a España encontrar nuevas rutas y mejorar su posición en el mercado logístico. En este mundo globalizado no competimos entre nosotros, sino con otros puertos de otros países y en este momento tan delicado de la economía no podemos permitirnos el lujo de no utilizar nuestras mejores cartas. Porque no lo olvidemos, al final, el exceso del coste logístico por no haber ejecutado bien lo pagaremos entre todos.