6 de diciembre de 2019 | Actualizado 20:16
Miquel Serracanta

¿Preparados para los retos o esperando a que os engullan?

Todos sabemos que es imposible parar una ola gigante, sin embargo los surferos expertos saben como aprovechar su enorme potencia para disfrutar de su pasión, montados encima de ella y haciendo equilibrios continuamente… Lograr sortear satisfactoriamente las transformaciones continuas de los mercados globales, requiere del uso de nuestras mejores habilidades profesionales, ‘hard’ y ‘soft’ para “surfearlas” en conjunto con el resto de profesionales de nuestra compañía y entorno (partners, proveedores y clientes).

La situación actual de los mercados globales se ha bautizado como VUCA*, por sus continuos e impredecibles vaivenes, y la exponencial dificultad de la gestión integral de los negocios en estas condiciones, y en especial de sus cadenas de suministro globales asociadas. En este punto, es crítico entender si estamos o no preparados para ello. Veamos cómo.

Cuando se trata de manejarnos ante los cambios del entorno, a veces surge la pregunta de si son las compañías o los profesionales que trabajan en ellas los que deben anticiparse y prepararse para dichos cambios del entorno. Mi respuesta es siempre la misma: es un esfuerzo de ambos, y si se realiza de forma sincronizada es cuando se logran los mejores resultados.

Si estás en una organización esperando a que pasen cosas, estáis en grave peligro de ser superados

Las organizaciones están formadas por profesionales y las relaciones humanas entre ellos marcan la capacidad de sortear con éxito los vaivenes del entorno global. Muchas compañías no han logrado establecer una buena sincronización de las funciones que las componen y sus procesos se resienten. Esto es especialmente grave en empresas globales de cierto tamaño, en mercados con mucha competencia donde se producen cambios tecnológicos continuos.

Un primer ‘tip’ en esta introducción: si estás en una organización esperando a que pasen cosas y no anticipando las necesidades de vuestros consumidores/clientes, estáis en grave peligro de ser superados por vuestros competidores u otros nuevos participantes más innovadores. Aquí gana centralidad e importancia capital la comprensión y el uso práctico de las nuevas tecnologías, que avanzan a ritmo exponencial y permiten a algunas compañías implementar estrategias de forma más rápida y eficiente y lograr sus objetivos a corto. La digitalización cobra una importancia capital en esta dinámica, puesto que permite eliminar manualidades, incidencias asociadas y que los procesos se realicen de forma más sólida y eficiente.

La tensión para las supply chain es tal, que se hacen malabarismos para asegurar el servicio prometido

Pensemos un momento en el nuevo canal del e-commerce, que debido al ‘efecto Amazon’, afecta ya prácticamente a todos los mercados de productos globales. Los envíos en pocas horas se han convertido en un standard para muchos consumidores, y a nadie le parece extraordinario recibir un paquete solicitado por internet en sólo 48 horas, incluso ni en 24horas… El nivel de tensión para las cadenas de suministro es tal, que hay que hacer verdaderos malabarismos para asegurar el servicio prometido, y muchas veces con unos costes aún excesivos. Asimismo, se dan otras razones en contra basadas en el efecto negativo que estos envíos masivos al hogar de cada consumidor provocan en el clima global. Sin embargo, deben de demostrarse dichos impactos y hay que medirlos contra los no desplazamientos del propio consumidor a zonas comerciales en su propio vehículo para valorar qué opciones comprar.

Se están produciendo nuevos impactos globales asociados a las tecnologías emergentes como internet-of-things (IoT), blockchain, machine learning, predictive analytics, impresión 3D, pero en definitiva el ser humano es el que marca las diferencias, y la educación tiene un reto mayúsculo en estos próximos años para lograr posicionarse con un papel fundamental en esta dicotomía humanos-tecnología (robots). Las tareas de mayor valor añadido son las que permiten a los humanos diferenciarse realmente de los robots, que empezarán siempre por realizar las tareas repetitivas, de mayor riesgo y de menor valor añadido, y que permitan su automatización.

Como conclusión, es necesario que a nivel individual seamos capaces de surfear anticipadamente las olas de los mercados, estando lo más preparados posibles, y que sepamos en que entorno actualizado nos movemos (el benchmarking y las comparaciones continuas con otros sectores nos ayuda a ello). En cualquier caso, no olviden que ante dudas siempre es útil pedir consejo.

Notas

(*) VUCA, acrónimo inglés de Volatility, Uncertainty, Complexity y Ambiguity (Volatilidad, Incertidumbre, Complejidad y Ambiguedad)