14 de octubre de 2019 | Actualizado 7:08
Mariano Fernández

Tecnología humana

La misión más noble de la tecnología es estar al servicio de las personas. Hoy más que nunca es innegable la importancia de la tecnología, en general, y de las Tecnologías de la Información y la Comunicación (TIC), en particular, en el desarrollo de las operaciones logísticas. Sin embargo, existe una diferencia de ritmo entre los avances tecnológicos y la capacidad de las personas para incorporar esos avances, tanto en el ámbito profesional como en su vida cotidiana. Aún existe una brecha entre tecnología y personas. La tecnología debe ser útil, porque su uso está directamente relacionado con su utilidad.

El XI Congreso de Feteia, que acaba de concluir en Gijón, se celebró bajo el lema: ‘Transitarios 5.0 – Personas al sevicio de personas’. En las conclusiones del encuentro, su presidente, Enric Ticó, señaló: “Somos una profesión muy compleja, por lo que la tecnología nos es muy útil, aunque nuestro trabajo diario es insustituible”. Organizar todos los procesos, físicos y documentales, para concluir una compraventa en el comercio internacional que se materializa en el transporte y entrega de la mercancía objeto del contrato, requiere de una formación específica con conocimientos de diversa índole a lo que viene obligado poseer el ‘organizador’ del transporte para formalizar el contrato con garantía. En este proceso, al que ya solo ponerle palabras es una muestra de su complejidad, están en juego muchos intereses económicos por lo que una dependencia exclusiva de la tecnología sería peligrosa y contraproducente, porque entre otras razones atenta contra la libertad, la privacidad y el empoderamiento de las personas.

El desarrollo tecnológico solo tiene sentido si sirve a la transformación social y a la creación de un mundo mejor

En la coexistencia de tecnología y personas, está la clave del futuro de los transitarios y el éxito de que las personas vivan mejor gracias a sus servicios. A pesar de que hay todavía mucho trabajo por hacer, se está avanzando y haciendo esfuerzos en las asociaciones y las empresas y lo idóneo será alcanzar una accesibilidad universal que humanice a la tecnología.

Parece ser que desde los Gobiernos y las administraciones, así como desde los gigantes de los desarrollos TIC, la personificación es la tendencia que se quiere implantar, en detrimento de la homogenización. Esta tendencia en el sector logístico en su conjunto no beneficia ni a la sostenibilidad y la economía, ni al desarrollo del país ni el bienestar de los ciudadanos. El desarrollo tecnológico solo tiene sentido si sirve a la transformación social y a la creación de un mundo mejor para todos y es una herramienta de gran valor para afrontar los desafíos que presenta el mundo global.