26 de septiembre de 2020 | Actualizado 7:56

El puerto de Rotterdam dispara su volumen de GNL en 2018

La autoridad portuaria ha registrado un beneficio neto de 254,1 millones de euros en 2018, pese al descenso del volumen de negocio
Operativa en el puerto de Rotterdam de abastecimiento de GNL barco a barco | Puerto de Rotterdam

El puerto de Rotterdam ha canalizado 469 millones de toneladas este 2018, lo que supone un ligero crecimiento respecto al año anterior, en el que registró 467,4 millones. “El tránsito de contenedores ha sido nuevamente nuestro motor de crecimiento, con un incremento del 4,5%”, ha informado la autoridad portuaria. Medido en teus, el aumento ha sido del 5,7% y el total anual de 14,5 millones, resultado también récord. Además, cabe destacar el “espectacular aumento” en la canalización de gas natural licuado (GNL) y biomasa, con un crecimiento del 163% y del 31%, respectivamente. El movimiento de GNL ha superado los 5,2 millones de toneladas, cifra que contrasta con los 1,9 millones registrados en 2017.

Según la autoridad portuaria, los datos de 2018 refuerzan la posición de Rotterdam como “el puerto más grande de contenedores en Europa”. No obstante, dentro de los diferentes segmentos se aprecian diferencias. Entre otros se encuentra el gran aumento del GNL, debido a los transbordos originarios de buques en la península de Yamal, en el Norte de Rusia, a buques convencionales para transportar la carga hacia otros lugares como Asia. No obstante, a excepción del GNL, el volumen de granel líquido registrado en 2018 ha sido inferior en todas las categorías. Aun así, éste ha sido el cuarto año consecutivo en el que el crudo ha superado los 100 millones de toneladas.

En cuanto a los graneles sólidos, el puerto ha informado que “aunque el mercado ha estado bajo una presión considerable» éstos han descendido sólo el 3%. También ha destacado que la consolidación de la estrategia que está aplicando en la subcategoría de carbón “está funcionando bien para Rotterdam”, al haberse incrementado el 2,3%. Por su parte, el carbón térmico ha mantenido el mismo nivel que el año anterior y el coque de carbón ha aumentado “gracias al éxito de atraer carga de Alemania”. En cambio, el acero ha disminuido a causa de la renovación de los altos hornos y por el estancamiento de la demanda en esa industria, y la carga agroalimentaria también ha descendido.

El tránsito de contenedores, por su parte, ha aumentado “fuertemente” en 2018, debido especialmente a las importaciones. Sin embargo, las exportaciones se han desarrollado en menor medida por las restricciones de importación chinas en los flujos de residuos y por las alteraciones en la economía británica y rusa. De hecho, el Brexit también ha afectado al sector Ro-Ro, aunque ha cerrado el año con resultados ligeramente superiores al 2017.

RESULTADOS ECONÓMICOS
Este 2018, la autoridad portuaria de Rotterdam ha facturado 707,2 millones de euros, frente a los 712,2 millones de 2017. Los ingresos han descendido por la disminución en las tasas ligadas a la actividad y a los arrendamientos. Por su parte, el beneficio neto se ha situado en los 254,1 millones de euros (en 2017 fue de 247,3 millones). Por su parte, los costes operativos han aumentado el 2,6% hasta alcanzar los 267,8 millones de euros.

En este periodo, el puerto holandés ha incrementado sus inversiones brutas el 91%, con un total de 408,1 millones de euros, en comparación de los 213,8 millones invertidos en 2017. “Es la suma más grande desde la construcción de Maasvlakte 2”, ha afirmado la autoridad portuaria. La mayor parte de los fondos se han invertido en la mejora de la accesibilidad logística del puerto, con proyectos como la construcción del viaducto Amalia o la recolocación de las vías del puerto de la ruta Theemsweg. Además, también ha impulsado en 2018 su estrategia de internacionalización tras la adquisición de una participación minoritaria en el puerto brasileño de Pecém; y ha invertido en la reducción de las emisiones de CO2, entre otros.