21 de abril de 2021 | Actualizado 15:22

Más del 70% del parque de furgonetas supera los diez años

Las expectativas del comercio electrónico y las nuevas normativas de acceso a las ciudades constituyen un marco idóneo para su rejuvenecimiento

El crecimiento del comercio electrónico de los últimos años no ha conseguido aún que el parque de furgonetas se rejuvenezca. En la última década, el porcentaje de furgonetas con más de diez años ha escalado del 62,4% de 2008 al 70% en 2017. Las expectativas de ascenso del e-commerce, unidas a las nuevas normativas ambientales y de acceso a las ciudades, constituyen un marco idóneo parar lograrlo, a pesar de que en 2018 el número de matriculaciones de este tipo de vehículos haya crecido sólo el 5,9%, el menor ritmo de los últimos cinco años.

Otro de los obstáculos para mejorar la sostenibilidad del transporte con furgonetas es su elevado grado de dieselización. En 2017, hasta el 82% del parque estaba formado por furgonetas propulsadas a gasoil y las alternativas a este combustible o a la gasolina todavía son escasas. Prueba de ello es que sólo el 0,2% del parque utiliza un carburante distinto al gasóleo o gasolina. En este contexto, la transformación de gran parte de las furgonetas existentes a gas se mantiene como una solución temporal para afrontar el problema a medio plazo. La otra opción es la sustitución de dichas furgonetas que funcionan con gasóleo por otras de combustibles alternativos o bien la adquisición de una diésel con menores consumos y emisiones. Estas posibilidades, para ser exitosas a gran escala, deben contar con un ambicioso plan de ayudas a los profesionales que las utilizan y que ahora mismo no se ha planteado, porque el programa Moves recientemente aprobado cuenta con unos fondos insuficientes para lograr un cambio.

El parque de furgonetas estaba formado en 2017 por más de 2,3 millones de vehículos, cifra que se ha alcanzado tras tres ejercicios de fuertes incrementos, tras tocar fondo en el año 2014. En lo que sí ha existido un cierto equilibrio, al menos durante los últimos 20 años, es en la distribución del número de furgonetas por carga útil. En el periodo comprendido entre 1998 y 2017, las furgonetas hasta 749 kg de carga han rondado una cuota del 70%.

Las furgonetas se encuentran fuertemente concentradas en los grandes números de población o en sus áreas metropolitanas. Las provincias de Madrid y Barcelona superan conjuntamente el 26% del total español. Les siguen Málaga, Valencia y Alicante. Lo sorprendente si se comparan Madrid y Barcelona, es que el número de furgonetas se ha incrementado el 7,2% en la capital del Estado durante la última década, mientras que en Barcelona ha disminuido el 11%.

Si el foco lo situamos a nivel municipal, Madrid capital y otros municipios de su comunidad copan cuatro de los diez primeros de España en parque de furgonetas. Algunos de ellos mantiene un nivel muy elevado de estos vehículos respecto al número de habitantes, producto de que son municipios en los que se registran unidades de empresas de flota, lo que desvirtúa su impacto real en sus calles.

Las grandes capitales presentes en este top 10 (Madrid, Barcelona, Valencia, Málaga, Zaragoza, Las Palmas de Gran Canaria y Murcia) sufren un mayor impacto del que muestran los datos de furgonetas por habitante. El motivo principal es que, especialmente en las tres primeras citadas anteriormente, otros municipios de sus áreas metropolitanas mantiene elevadas ratios de furgonetas que se utilizan para la distribución en estas capitales.