6 de mayo de 2021 | Actualizado 18:06

La diversificación de servicios de Alfil Logistics impulsa su negocio

Alfil Logistics ha implantado gafas de realidad mixta para mejorar su operativa e informar vía Skype a los clientes sobre la ejecución de los servicios
Plataforma de Alfil Logistics en la ZAL del puerto de Barcelona | Alfil Logistics

El operador logístico Alfil Logistics ha alcanzado una facturación de 109 millones de euros en 2018, lo que representa un incremento del 10% respecto al ejercicio anterior. Los principales motivos de este crecimiento, según ha explicado la compañía de Damm y Renfe, son “el aumento del 21% de la actividad del área de aduanas e impuestos especiales y los nuevos servicios desde las instalaciones de Barajas (Madrid), como son la importación y exportación aérea de mobiliario y mercancías peligrosas, que se añaden a los servicios de mercancía textil”.

En 2019, Alfil Logistics continuará potenciando el crecimiento del área de aduanas e impuestos especiales. “Este servicio está muy bien valorado por los clientes al saber que estos trámites aduaneros están en manos de un Operador Económico Autorizado (OEA), certificación que Alfil Logistics obtuvo en el 2015 y que nos acredita como una figura de confianza en materia de aduanas”, ha manifestado el director general del operador logístico, Jaume Bonavia. Además, ha recordado que la compañía se está preparando para asumir el incremento de actividad, porque “vamos a ampliar la superficie de los 18.000 metros cuadrados actuales a los 60.000 metros cuadrados en la ZAL del puerto de Barcelona”. 

El operador también ha informado de la incorporación de una nueva aplicación tecnológica en su operativa logística: las gafas de realidad mixta. “Esta tecnología, que cuenta con comunicación vía Skypepermite al cliente conocer en directo el estado del servicio solicitado y la forma cómo este está siendo ejecutado”, han explicado desde Alfil Logistics. De esta manera, “se reduce la necesidad de visitas, desplazamientos e informes, y se obtiene mayor agilidad y seguridad en la gestión, transparencia en el servicio y posibilidad de colaboración en la resolución conjunta (cliente-proveedor) de posibles incidencias en la operativa”.