4 de diciembre de 2021 | Actualizado 17:39

Repsol se prepara para los combustibles bajos en azufre

La empresa energética ya ha invertido 112 millones de euros en A Coruña y Bilbao y prevé más paradas técnicas en Bilbao, Cartagena y Puertollano este año
Instalaciones de Repsol en el puerto de Cartagena | Repsol

El cambio de normativa impulsado por la Organización Marítima Internacional (IMO en sus siglas en inglés) para limitar el contenido de azufre en los combustibles de los buques, que pasa de 3,5% al 0,5% en 2020, “es una oportunidad para Repsol”, han asegurado desde la compañía presidida por Antonio Brufau y dirigida por Josu Jon Imaz. Tras la presentación de los resultados del primer trimestre de 2019, periodo que se ha cerrado con un beneficio neto superior a los 600 millones de euros, Repsol ha señalado que desarrolla un “extenso programa de mantenimiento en las refinerías españolas para asegurar su máxima disponibilidad de cara a la entrada en vigor de la nueva normativa internacional de combustibles marítimos”.

Desde la compañía apuntan que “estamos trabajando desde hace tiempo para optimizar nuestras refinerías anticipándonos a la regulación IMO”. Durante este primer cuatrimestre, ha invertido más de 112 millones de euros en las refinerías de A Coruña y Muskiz (Bilbao) en las paradas técnicas programadas en sus unidades de conversión. De esta cifra, 60 millones de euros se han destinado a las instalaciones gallegas y los otros 52 millones restantes a las vascas. “En junio, tendremos una nueva parada en la refinería de Muskiz” y, “en septiembre comenzará la parada de Hydrocraker de Cartagena”. El calendario de paradas programas de Repsol continuará en noviembre “con diversas unidades en  la refinería de Puertollano”.

La compañía ofrecerá otros combustibles, además del bajo en azufre, para cumplir la normativa de la IMO en 2020

“Nos estamos anticipando y nuestro sistema de refino, con las inversiones que estamos realizando, nos permite estar muy bien posicionados para suministrar combustibles marítimos adaptados a las nuevas regulaciones del tráfico marítimo”, porque “estamos preparados para atender las necesidades de suministro de las principales navieras”, han explicado desde la empresa energética. “Además de posicionarnos ventajosamente como suministradores del nuevo combustible para barcos medioambientalmente más respetuosos”, añaden desde Repsol, “también vamos a aprovechar la oportunidad para suministrar otro tipo de combustibles que va a demandar el mercado” del transporte marítimo, en lo que parece una referencia no explícita de la empresa al Gas Natural Licuado (GNL). Por tanto, “no sólo es el tema de la IMO, sino las derivadas de mercado que va a generar esta nueva regulación”, concluyen desde la compañía.