20 de mayo de 2022 | Actualizado 17:30

Las obras del Espigón Central y la cantera Punta Lucero en Bilbao finalizan antes de lo previsto

Estas actuaciones, que han contado con una inversión de 74 millones de euros, permitirán ganar 360.000 metros cuadrados de superficie
Voladura en la antigua cantera del Puerto de Bilbao | Autoridad Portuaria de Bilbao

La Autoridad Portuaria de Bilbao ha anunciado que las obras de la primera fase del Espigón Central y de la estabilización de la antigua cantera de Punta Lucero finalizarán a lo largo de este mes. Los trabajos, que comenzaron a finales de noviembre de 2016 terminarán tres meses antes del plan inicial previsto. 

Estas actuaciones se han englobado en un mismo contrato debido a ventajas “de orden técnico, medioambiental y financiero”, según la Autoridad Portuaria de Bilbao, y han contado con un presupuesto global de 74 millones de euros. La Comisión Europea ha aportado el 20% del importe, en el ámbito del programa Connecting Europe Facility (CEF) o Conectar Europa, y el resto ha sido sufragado con fondos propios de la autoridad portuaria. De este importe total, el 11% aproximadamente corresponde a las obras de estabilización de la cantera, es decir, unos ocho millones. 

La Comisión Europea ha aportado el 20% del presupuesto global cifrado en unos 74 millones de euros

El nuevo muelle se ha denominado Espigón Central por su ubicación y supone “el total aprovechamiento de la misma a su completa finalización”. Las obras de esta primera fase han permitido ganar al mar 360.000 metros cuadrados de superficie y 1.218 metros de nueva línea de atraque, con un calado de 21 metros. La superficie obtenida supondrá algo más de la mitad de los 600.000 metros cuadrados que tendrá el muelle una vez concluido. Tras la finalización de la obra, restarán pendientes las obras de urbanización que se llevarán a cabo a lo largo del año próximo. 

En cuanto a las obras de estabilización de la antigua cantera, se llevaron a cabo con el fin de atajar los deslizamientos y desprendimientos de bloques rocosos que se habían ido produciendo en los últimos años. Para garantizar la durabilidad de los trabajos, han explicado desde el puerto de Bilbao, se optó por proceder a su saneamiento mediante el ‘peinado’ de la zona, desde la cota más alta hasta las más bajas, mediante pequeñas voladuras controladas, y otras obras auxiliares. En total, se han llevado a cabo 325 voladuras, con una media de unas 10 o 15 al mes, y se estima que falten por realizar otras cinco durante lo que resta de mes de septiembre.