26 de noviembre de 2020 | Actualizado 16:56

La Autoridad Portuaria de Baleares instala 25 estaciones de medición de calidad del aire

Los cinco puertos que gestiona la Autoridad Portuaria de Baleares medirán el impacto que produce la actividad portuaria sobre la población más cercana
Estación de medida de la Autoridad Portuaria de Baleares | Autoridad Portuaria de Baleares

La Autoridad Portuaria de Baleares (APB) ha finalizado la instalación de 25 estaciones de medida de la calidad del aire en los cinco puertos de interés general que gestiona (Palma, Alcúdia, Mahón, Ibiza y La Savina). Esta red, según han explicado desde la entidad portuaria, mide la emisión de gases y partículas a la atmósfera y la generación de ruido en los mencionados enclaves, con el objetivo de estudiar el impacto ambiental provocado por la actividad portuaria en el aire. SmartSensPORT es el nombre de la red y nace del acuerdo entre la institución portuaria y la Universitat de les Illes Balears.

La Fundació Universitat Empresa se encargó de realizar el estudio técnico para la instalación de estos aparatos de medida en los puertos. La información obtenida a través de estos sensores es enviada a un panel de control publicado en la web de la autoridad portuaria, que se actualiza cada hora y en el que se representan los valores medios de los parámetros en cada uno de los puertos, según la institución portuaria, recogidos por las 25 estaciones. La calificación de la calidad del aire se ha establecido con el mismo criterio que el Gobierno Balear establece para las estaciones de referencia en la comunidad autónoma, y se presenta al usuario con la puntuación de excelente, bien, regular o mal. Las estaciones cuentan con 250 sensores que reportan datos cada diez minutos e incorporan unas alarmas para cada parámetro que se activarán al superar los umbrales o límites máximos.

El organismo competente para evaluar la calidad del aire y comprobar que permanezca por debajo de los valores límite es la comunidad autónoma de Illes Balears. Ain así, el objetivo de la autoridad portuaria con este proyecto es, según su jefe de Calidad, Medio Ambiente, Innovación y RSC, Jorge Martín, “analizar los datos obtenidos por los sensores y proporcionar una valoración sobre la correlación cualitativa entre la actividad portuaria y la contaminación ambiental, en base a datos objetivos y a través del rigor científico”.

Las estaciones cuentan con un total de 250 sensores y alarma que se activa al superar los límites máximos

La implantación de las estaciones, según han apuntado desde la autoridad portuaria, se ha llevado a cabo en línea con el informe técnico elaborado en 2016 por el grupo de trabajo Smart Destination de la Universitat de les Illes Balears. Sin embargo, se han realizado algunos cambios con respecto a su propuesta inicial, bien por haberse producido cambios físicos en los escenarios en los últimos años o bien con el objetivo de agilizar los trámites en el proceso de instalación de las estaciones. La primera de estas instalaciones se realizó en el puerto de Palma de Mallorca, donde se han colocado ocho estaciones. Además, seis se han ubicado en el puerto de Ibiza, cuatro en Mahón y Alcúdia y tres en La Savina.

La mayor parte de estas estaciones se encuentran situadas entre los 15 y los 30 metros de altura. Su ubicación se ha decidido estimando los modelos de dispersión de las emisiones de gases desde los buques, el perfil topográfico de la zona portuaria, la densidad de población residente según los patrones municipales y la existencia de otras estaciones meteorológicas de medida de contaminación, ajenas a la autoridad portuaria. Algunas de las estaciones han sido instaladas fuera de la zona de servicio del puerto, “puesto que el objetivo principal es conocer en qué medida afecta la actividad portuaria a su población más cercana”, ha manifestado Jorge Martín.