17 de mayo de 2021 | Actualizado 11:01

Las navieras apuestan por reforzar su negocio en las cadenas logísticas terrestres

Unctad ha constatado que en 2018 los flujos comerciales han tendido a regionalizarse y las cadenas de suministro a reestructurarse
Unctad

La apuesta de las navieras para emerger como integradores de carga es una de las tendencias que se está imponiendo en el sector marítimo, según el informe anual Review of Maritime Transport 2019. Fruto de esta tendencia, CMA CGM ha adquirido recientemente el operador logístico Ceva Logistics; la naviera MSC también está potenciando su desembarco en el ámbito ferroviario con la misma estrategia; y la naviera Cosco también está apostando por el ámbito ferroviario con la gestión de terminales.

El informe ha advertido que en 2018 los flujos comerciales han tendido a regionalizarse y las cadenas de suministro a reestructurarse. En este sentido, las principales navieras se han aventurado a integrar sus servicios y crecer en aquellos asociados con las operaciones terrestres, mientras que “han abandonado aparentemente la búsqueda de buques cada vez más grandes”.

Los buques gaseros han experimentado el crecimiento más pronunciado, con un ritmo del 7,2%

Uno de los motivos que ha llevado a las empresas marítimas a tomar esta decisión es la sobreoferta en la capacidad de sus flotas, a pesar de que en 2018 esta ha crecido al ritmo más lento de la década, el 2,6%, con 1.970 millones de toneladas de peso muerto. La desaceleración se debe, entre otros, a la retirada temporal de algunos buques para la instalación de scrubbers. No obstante, cabe remarcar que los gaseros han experimentado el crecimiento más pronunciado del sector, con un crecimiento del 7,2%, debido a la expansión significativa de esta industria, han recordado desde Unctad, organismo de Naciones Unidas promotor del informe anual Review Maritime Transport.

Se trata de una tendencia que el estudio prevé que continúe por la presión que el sector recibe para utilizar combustibles más limpios. A este respecto, la media de edad de las flotas cuando son desguazadas se sitúa actualmente en los 21 años. China y Corea se mantienen como los grandes constructores navales del mundo, con una cuota conjunta del 90%. A su vez, Bangladesh encabeza la lista como principal destino de desguace de las flotas. En cuanto a las economías propietarias de los buques, Grecia, Japón, China, Singapur y Hong Kong disponen de más del 50% del total de tonelaje muerto.

EL SECTOR PIERDE MOMENTUM, PERO BATE UN NUEVO RÉCORD
El comercio marítimo internacional ha ralentizado su crecimiento en 2018 según el Review of Maritime Transport, avanzando a un ritmo del 2,7% en comparación al 4,1% registrado en 2017. A pesar de esta desaceleración, se ha logrado un nuevo hito con un volumen global de 11.000 millones de toneladas transportadas en 2018. “Parece que se está asentando una nueva tendencia de crecimiento moderado en la economía y comercio mundial”, han explicado desde la ONU. “Las cadenas de suministro se están restructurando a favor de los flujos comerciales regionales, continúa equilibrándose la economía de China, la tecnología y servicios en las cadenas de valor y logística juegan un papel más predominante y la agenda sostenibilidad ambiental se está acelerando”.

Concretamente, el tráfico portuario de contenedores a nivel mundial ha sumado unos 793,26 millones de teus en 2018, el 4,7% más, en comparación al 6,7% de 2017. En este sentido, uno de los mayores retos a los que se enfrentará el sector en los próximos años es, según el informe de Unctad, su cada vez más necesaria alineación de sus actuaciones con la sostenibilidad, por lo que deberán llevar a cabo iniciativas para reducir sus externalidades.

La tendencia a la baja ha afectado a prácticamente todos los segmentos de carga y se ha visto influida, principalmente, por la tensión comercial entre Estados Unidos y China; por las incertezas geopolíticas, como en el Estrecho de Ormuz o por la incertidumbre del Brexit. “A esto se le deben añadir los desarrollos específicos de los países, incluyendo recesiones en economías emergentes o el debilitamiento de sectores industriales en muchas regiones”, han asegurado en el informe.

Además, en cuanto a sostenibilidad se refiere, la regulación IMO 2020 “hará surgir nuevos retos en la industria como los costes operativos del combustible, la volatilidad de los precios y la reducción en las capacidades de aprovisionamiento y disponibilidad de buques”, sostiene el Review Maritime Transport 2019. A este respecto, los autores del estudio confían en que las nuevas tecnologías, como las plataformas colaborativas o el blockchain, puedan ayudar a conseguir las metas mediambientales y mejorar la eficiencia del sector.

La entrada en vigor de las normativas medioambientales afectará particularmente en el subsector de los astilleros

La entrada en vigor de este tipo de normativas afectará particularmente al subsector de los astilleros, que serán responsable de incorporar los nuevos estándares en su diseño y construcción. Por ello, el Review of Maritime Transport prevé que se invertirá en investigación y desarrollo para mejores hidrodinámicas, motores más eficientes y combustibles bajos en emisiones de carbono, entre otros.

PREVISIONES
El informe estima que el comercio marítimo mundial crecerá a un ritmo del 3,5% anual en los próximos cinco años, debido a las perspectivas de la carga contenerizada, sólidos a granel y gas. Concretamente, en 2019 se espera que el crecimiento sea del 2,6%. A esto se le suman “algunos desarrollos positivos que pueden ayudar a contrarrestar la presión en el comercio internacional”, como la Belt and Road Initiative de China o más conocida como nueva Ruta de la Seda, nuevos acuerdos bilaterales y oportunidades potenciales que surjan de la transición energética. No obstante, las incertezas actuales continuarán amenazando al sector, han aventurado desde Unctad.